Francia comenzó con el pie derecho su participación en el Mundial 2026: venció por 3-1 a Senegal en el MetLife Stadium, en un partido mucho más complicado de lo que indicaba la lógica previa.
El último subcampeón del mundo encontró resistencia durante gran parte del encuentro ante un seleccionado senegalés que no se intimidó frente a una de las grandes potencias del fútbol mundial y que incluso generó situaciones de peligro. Una de ellas, bastante clara: Ismaïla Sarr remató dentro del área, sin marca, y mandó el balón por encima del travesaño de Mike Maignan.
Durante el primer tiempo, los africanos mostraron orden defensivo e intensidad en la presión, dificultando la circulación de balón de los franceses. Las oportunidades más claras llegaron repartidas para ambos lados, aunque ninguna selección logró romper el cero antes del descanso.
Cuando el partido parecía encaminarse hacia un empate, apareció la jerarquía de los franceses. A los 66', Michael Olise filtró un pase para Kylian Mbappé, quien definió con un disparo cruzado para marcar el primer tanto y desatar el festejo de los campeones mundiales de 1998 y 2018.
El golpe del 1-0 abrió el partido y obligó a Senegal a adelantarse en busca del empate. No obstante, esa reacción dejó espacios que Francia aprovechó con inteligencia y velocidad en la transición.
A los 79', el recién ingresado Bradley Barcola necesitó apenas una intervención para dejar su sello en el encuentro. El extremo aprovechó un desajuste en la última línea senegalesa, se filtró con una corrida precisa y, ante la salida desesperada de Edouard Mendy, definió con una picada sutil.
Y había más. En el quinto minuto de adición, Senegal encontró el descuento a través de Mbayé, quien aprovechó una situación ante Mike Maignan para definir con un remate que puso el 2-1 y le devolvió algo de suspenso al cierre. La pelota ingresó hacia el palo que cubría Maignan.
Pero la ilusión africana duró segundos. Del saque del medio, Francia volvió a acelerar y liquidó el pleito. Kylian Mbappé recibió el balón, se acomodó y desde fuera del área desenvainó un zapatazo para clavar el esférico en el ángulo superior derecho de Mendy, que nada pudo hacer. Golazo.
La conquista tuvo además un valor histórico: con ese tanto, Mbappé alcanzó los 14 goles en Mundiales y se convirtió en el máximo artillero de Francia en la historia del torneo, superando en solitario a Just Fontaine, a quien había igualado minutos antes. También pasó al argentino Lionel Messi (13), que juega más tarde. Quedó a dos de alcanzar al máximo goleador: Miroslav Klose.
Francia administró los últimos instantes sin sobresaltos y aseguró una victoria que, aunque trabajada, terminó reflejando la jerarquía individual de su plantel en los momentos decisivos.