La denominada "Ley Prestianni", normativa implementada por la FIFA para sancionar a los jugadores que se cubren la boca al hablar con rivales, tuvo su primera repercusión en el Mundial 2026 con la expulsión de Miguel Almirón durante el partido entre Paraguay y Turquía.
Tras el encuentro, Gustavo Alfaro, entrenador de la selección nacional, reveló cuál fue la reacción Miggy en el vestuario: "El primero que habló fue Miguel, para pedir disculpas a los compañeros por el error que había cometido y en la situación delicada que con su decisión los había puesto".
Luego, contó la particular recomendación que dio al veloz extremo. "Le hubieses dicho de todo en guaraní. ¿Quién te va a entender? Si lo mandás al carajo en guaraní, ¿qué te va a entender? Es lo mismo que me insulten en turco, porque no entiendo nada", comentó entre risas el seleccionador.