La selección paraguaya llegó este domingo a San José (California), la ciudad que será su casa durante los próximos días en la Copa Mundial de México/Estados Unidos/Canadá 2026.
El aterrizaje se produjo poco después del mediodía en el aeropuerto Norman Y. Mineta. Los jugadores bajaron del avión entre sonrisas, bromas y gestos distendidos. Parecía que las tres horas extra de espera en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi habían quedado atrás. El vuelo debía partir antes, pero recién despegó a la 1 de la madrugada. El cansancio no se notó.
La delegación, encabezada por el seleccionador Gustavo Alfaro y el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, se instala en el Signia by Hilton San José. Allí comenzará la rutina mundialista: habitaciones, reuniones, comidas medidas al detalle y entrenamientos en el Spartan Soccer Complex de la Universidad Estatal de San José. Todo según lo programado.
Es la parte menos visible del Mundial. La que no aparece en los resúmenes ni en las estadísticas. La de las concentraciones, las charlas técnicas y los minutos que pasan lento antes del debut.
Ese estreno será el viernes, cuando Paraguay enfrente a Estados Unidos en el SoFi Stadium de Los Ángeles, uno de esos estadios gigantescos que parecen diseñados para convencer al mundo de que todo puede ser más grande. A las 22:00 de Paraguay rodará la pelota ese día. Y entonces sí. Todo lo que hasta ahora fue viaje, espera e ilusión, comenzará a transformarse en fútbol.