El presidente saliente de Cerro Porteño, Juan José Zapag, dejó un mensaje contundente para quienes asuman el mando tras las elecciones: "No quiero ninguna crítica a mi persona ni a mi gente, porque ahí me van a ver", afirmó en la inauguración del polideportivo que lleva su nombre.
Con un tono directo, Zapag advirtió que estará atento a la gestión de los futuros dirigentes, en especial de aquellos que han cuestionado su administración. "Que hagan lo que quieran. Si al menos ponen un jabón para Cerro, les coloco una placa ahí enfrente, donde está la mía", ironizó.
El mandatario también destacó que deja un club financieramente ordenado, con pagos al día y un plantel solvente, asegurando que su sucesor, sea Blas Reguera o Carlos Rejala, encontrará la institución en óptimas condiciones. "Los que van a venir, que laburen. Pero no quiero ni escuchar mi apellido acá, ni para bien ni para mal, ni que me feliciten, ni que se me plagueen", recalcó.
Luego, aseguró que se va con la frente en alto. Eso sí, no sin antes dejar un recado. "Cuídense, porque yo voy a estar ahí cerca", advirtió, reforzando su mensaje hacia la próxima dirigencia.