La final del Campeonato Mineiro 2026 entre Cruzeiro y Atlético Mineiro quedó marcada por un escándalo que dio la vuelta al mundo. Tras el pitazo final, una batalla campal entre jugadores y miembros de ambos planteles terminó con 23 expulsados, un hecho sin precedentes en Brasil.
Cruzeiro ganó por 1-0 y se consagró campeón del torneo estadual, pero la celebración quedó opacada por los incidentes que se desataron cuando el encuentro ya estaba acabando.
El conflicto comenzó luego de una acción en la que el arquero de Atlético Mineiro, Everson, retuvo el balón y se produjo un cruce con el volante Christian, de Cruzeiro. El intercambio de empujones encendió los ánimos y en cuestión de segundos jugadores de ambos equipos ingresaron a la escena, lo que derivó en golpes, corridas y una pelea generalizada dentro del campo de juego.
La situación se descontroló al punto de que también participaron suplentes y miembros de los cuerpos técnicos, mientras personal de seguridad y policías debieron intervenir para separar a los protagonistas. Tras revisar los incidentes, el árbitro del duelo dejó constancia en el acta de 23 tarjetas rojas, repartidas entre futbolistas y miembros de los bancos de suplentes de ambos clubes, una cifra que se convirtió en una de las más altas registradas en un partido profesional.