Evaristo Isasi: el gol que quedó en la historia
Un 26 de octubre de 1955 nació en Loma Pytã, Asunción, Evaristo Isasi Colmán. Desde niño mostró su pasión por el fútbol y, con apenas 11 años, en 1966, se animó a probar suerte en el Club General Artigas de Mariano Roque Alonso, su primera institución.
En 1974, jugando para el General Caballero de Zeballos Cué, sus cualidades de goleador llamaron la atención del Olimpia. En 1975 logró su primer título con el Decano bajo la dirección técnica de Don Aurelio González, quien se convirtió en su mentor durante ese año, y debutó oficialmente el 26 de marzo con un contundente 6-0 ante Nacional.
Durante su trayectoria, defendió la franja negra en 200 partidos, marcando 39 goles. Uno de ellos quedó grabado en la historia: en la final de la Copa Intercontinental en Suecia, Isasi anotó un gol decisivo ante los suecos del Malmö. "Ese gol fue el más importante en mi carrera, lo recuerdo muy bien hasta ahora. Fue un despeje de Paredes en la defensa y un jugador del Malmö quiso rechazar, metí el pie, me adelanté muy rápido casi desde la media cancha, fui más rápido, me salió al arquero y le puse en una esquina. Gracias a ese gol pudimos ganar el partido; hacía un tremendo frío en ese país", recordó Isasi.
Con Olimpia obtuvo seis ligas nacionales (1975, 1978, 1979, 1980, 1985 y 1988), la Copa Libertadores 1979, la Copa Intercontinental 1979 y la Copa Interamericana 1979. Con la Selección Paraguaya fue campeón de América en 1979.
Su carrera incluyó una experiencia internacional en el Club Deportes Tolima de Colombia (1981-1983), donde fue transferido incluso estando lesionado y enyesado.
Evaristo volvió al Olimpia en 1984 y permaneció hasta 1989, cuando decidió retirarse del fútbol a los 34 años, dejando un legado imborrable en la historia del club.
Anécdotas con el Gran Capitán
"Don Aurelio (González) siempre en las prácticas me pedía el centro rasante, o arrastrón, como él le llamaba, y yo no le hacía caso. Tiraba el centro a la carrera para que alguien cabeceara, y un día no aguantó: me echó de la práctica. 'Tereho cheve koagui' (andate de acá)", contó entre risas Isasi, recordando aquel episodio que refleja su carácter y estilo de juego.