Las críticas a los dirigentes ya no serán gratis en Sportivo Luqueño. Con el estreno de un estatuto social renovado, el club activó un -cuanto menos llamativo- mecanismo disciplinario que promete hacer sudar frío a los hinchas de lengua filosa.
El nuevo reglamento, que nace del Consejo Disciplinario, no se anda con vueltas: cualquier socio que insulte, se burle o cuestione con exceso de vehemencia a los dirigentes podrá ser sumariado. Y no importa si el exabrupto ocurre en una asamblea, en la tribuna o en un posteo en redes sociales. La sanción contempla todo eso.
Óscar Estigarribia, abogado del club, salió a explicar la medida: “El nuevo estatuto social se aprobó en la Asamblea del 2022. En aquella oportunidad tuvimos varios cambios a nivel estructural. Uno de ellos es la creación del Consejo Disciplinario, que es un órgano colegiado integrado por 5 miembros. Los socios eligen a esos miembros y ellos tienen dentro de sus atribuciones la posibilidad de dictar sus reglamentos”.
Según manifestó -en una entrevista para la radio 1020 AM- Estigarribia, el reglamento no busca acallar a nadie, sino proteger al club de multas y problemas que vienen de comportamientos inapropiados, tanto dentro como fuera del estadio.
La normativa detalla lo que se considera “falta de respeto”: insultos, agresiones, burlas o cualquier cosa que atente contra la dignidad de un dirigente o su familia. La ambigüedad del texto, por supuesto, ya generó polémica entre los hinchas.
El reglamento fue homologado por el Comité Ejecutivo el 30 de diciembre de 2024 y comenzó a regir el 1 de enero de 2025. Desde entonces, las redes sociales de los hinchas del Sportivo Luqueño parecen un campo minado de opiniones divididas.
Para algunos, la medida busca poner orden y prevenir sanciones de entidades como la Conmebol (la entidad auriazul ya sufrió algunas de ellas en el pasado). Para otros, esto no es más que un intento por callar a quienes se animan a criticar.