Hubo alegría en el comienzo y frustración en el final. Cristiano Ronaldo mantuvo su racha goleadora en su primer partido por Champions League desde que retornó al Manchester United, pero no pudo redondear una noche perfecta: su equipo cayó 2-1 sobre la hora con el Young Boys en Suiza.
Envalentonado por su doblete en su reestreno con los Diablos Rojos (victoria 4-1 el sábado pasado ante Newcastle), CR7 volvió a romper el cero esta vez a domicilio. La historia arrancó bien para los dirigidos por el noruego Ole Gunnar Solskjaer, que sufrieron una baja que terminó siendo un punto de inflexión para el encuentro: la roja directa a Wam Bissaka al minuto 35 por un planchazo brutal contra el neerlandés Christopher Martins Pereira.
Esta situación no solo dejó a la visita inferioridad numérica, sino que condicionó al entrenador, que inmediatamente ensayó modificaciones: rearmó la defensa con Diego Dalot por Jadon Sancho y en el entretiempo introdujo a Raphael Varane por Donny van de Beek. Pero en el complemento los suizos presionaron, arrinconaron a su rival y encontraron la igualdad por medio del oportunismo del camerunés Moumi Nicolas Ngamaleu. Aunque sin tanta claridad, los conducidos por el alemán David Wagner intentaron ir por más.
Solskjaer advirtió que el dominio no le correspondía a los suyos y volvió a mover el banco: sacó a Cristiano y a su compatriota Bruno Fernandes e hizo ingresar a Nemanja Matic y Jesse Lingard, que terminaría siendo clave para el resultado final. Fue el talentoso mediocampista de 28 años el que increíblemente dio un pase hacia atrás en tiempo de descuento para dejar cara a cara con el arquero David De Gea al francés Jordan Siebatcheu, que había entrado para la complementaria, y no perdonó.
De esta manera, al Manchester United se le escurrieron de las manos puntos importantes pensando en un Grupo F, que puede llegar a emparejarse más de la cuenta por el sorpresivo resultado. Vale mencionar que los otros dos integrantes son Villarreal y Atalanta, que se miden en España.
Fuente: infobae.com.