El entrenador de la Selección Paraguaya, Gustavo Julio Alfaro Mereles, compartió un profundo mensaje en sus redes sociales tras la presentación de la nueva camiseta de la Albirroja, en un texto donde mezcló recuerdos personales, identidad y una fuerte carga emocional.
Alfaro comenzó su reflexión viajando a su infancia, cuando el Mundial de México 1970 despertó en él el amor por el fútbol y el sueño de estar en un Mundial. Más de medio siglo después, reconoció que Paraguay le permite vivir aquel anhelo que nació siendo apenas un niño.
En su relato también apareció una imagen imborrable: la del partido entre Paraguay y España en el Mundial de Sudáfrica 2010. Aquel equipo dirigido por Gerardo Martino, recordó, estuvo a un paso de una hazaña histórica y dejó una marca por su entrega: "Al final del partido sentí tristeza porque el equipo de Martino había estado cerca de una victoria que hubiese sido épica".
El técnico utilizó la camiseta como un símbolo que va más allá del juego. La describió como una "piel" que representa la esencia del país, vinculándola con la tierra colorada como una huella.
En esa línea, evitó hacer promesas de resultados y puso el acento en los valores: compromiso, garra y respeto por la historia. "Prometemos dignidad", resumió como eje de un equipo que, según aseguró, en Norteamérica defenderá cada pelota con sentido de pertenencia.
Por último, Alfaro retomó la idea del "sueño" que había planteado al inicio de su ciclo. Dijo que hoy ese proyecto ya no pertenece sólo al plantel, sino que es compartido por todo un país, que vuelve a ilusionarse con la posibilidad de ver a su selección nuevamente en una Copa del Mundo.