Cuando llegó al Olimpia era muy pibe, tenía apenas 13 años. Flaquito. Lo mandaron a hacer un proceso de crecimiento. El histórico Luis Monzón puso la confianza en él. Hablamos de Luis Abreu. Vio en el oriundo de San Pedro algo que le daría alegrías al Franjeado. Y así fue. El "Pastorcito" anotó el tanto con el que la O venció por 1-2 a Cerro Porteño en la Nueva Olla. Su primer gol con la Franja Negra. Su primer gol en Primera División. En un Superclásico.
Abreu había viajado a Asunción junto con otros nueve chicos. "Dos quedaron. Entre ellos, Luis", cuenta su padre, Carmelo Abreu, emocionado en una entrevista para la 650 AM. "Jugó 6 meses en la escuela de fútbol y luego saltó a las formativas", recuerda con orgullo. No es para menos. Su hijo demuestra que la camiseta de Olimpia le calza perfecto. Una que pesa toneladas por su historia.
El sábado fue el héroe. Pero le queda un largo camino por recorrer. Recién forja sus primeras armas, pero mostró que tiene pasta. Habrá que ver si el entrenador Fabián Bustos lo utiliza el jueves frente a Vélez Sarsfield. El partido se disputará desde las 19:00 en el José Amalfitani.