Tras pasar 14 meses en prisión preventiva en España, el brasileño Dani Alves asegura haber encontrado un nuevo propósito. El exfutbolista afirma haber hecho "un pacto con Dios" y ahora se presenta como discípulo de Cristo, compartiendo su testimonio en iglesias evangélicas.
Alves fue acusado en 2022 de agresión sexual en una discoteca de Barcelona, causa que marcó su carrera. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña anuló su condena tras detectar inconsistencias, permitiendo su liberación. Desde entonces, dice haber renacido espiritualmente.
En su reciente participación en un congreso juvenil de la Iglesia Elim, en Girona, Alves contó cómo la fe lo sostuvo durante su encierro: "Dios me rescató cuando todos me dieron la espalda".
Su discurso también incluyó un mensaje familiar y de reconciliación. Volvió a convivir con su esposa, Joana Sanz, y celebraron el nacimiento de su primera hija juntos. En redes sociales, Alves comparte versículos bíblicos y reflexiones sobre perdón y una nueva etapa lejos del fútbol.