Lo que hace casi dos décadas fue una simple sesión fotográfica con fines benéficos, hoy se transforma en una de las historias más simbólicas del fútbol mundial. Lionel Messi y Lamine Yamal disputarán la final de la Copa Mundial 2026, un duelo que revive una imagen que recorrió el planeta: el argentino sosteniendo en brazos y bañando al entonces bebé español.
La fotografía fue tomada en 2007 durante una campaña solidaria organizada por el diario Sport y UNICEF. Messi, que entonces tenía 20 años y comenzaba a consolidarse como figura del Barcelona, participó de la iniciativa junto a varias familias. Entre ellas estaba la de un niño de apenas 6 meses llamado Lamine Yamal. El retrato permaneció prácticamente en el anonimato durante años, hasta que se hizo viral cuando Yamal irrumpió en el primer equipo del Barcelona y se convirtió en una de las mayores promesas del fútbol europeo. La imagen pasó a simbolizar el inesperado vínculo entre dos generaciones de futbolistas. Muchos lo tildaron como el heredero.
Ahora, el destino vuelve a unirlos en el escenario más importante del deporte. Messi buscará conducir a Argentina hacia el segundo título mundial consecutivo, mientras que Yamal intentará darle a España una nueva consagración y confirmar su condición de estrella emergente.
Más allá del resultado, la historia ya quedó escrita. El joven que un día apareció en brazos de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos tendrá la oportunidad de enfrentarlo en un partido por la gloria máxima, en un cruce que quedará para siempre en la memoria del fútbol.