23 años pueden ser una eternidad en el fútbol. Cambian los dueños, los entrenadores, las camisetas, los estadios. Cambian los héroes. Lo único que no cambia es la memoria. Y la memoria de Olimpia, cuando llega el 12 de julio, siempre hace la misma escala: Los Ángeles, 2003.
Aquella noche, en el Memorial Coliseum, el Franjeado ganó su segunda Recopa Sudamericana. La última copa internacional que levantó. Enfrente estaba San Lorenzo de Almagro, campeón de la Sudamericana 2002. Del otro lado, Olimpia, campeón de la Libertadores. Dos grandes actores.
El partido tuvo un dueño: Hernán Rodrigo López. A los 27' recibió un pase de Sergio Orteman y resolvió como resuelven los delanteros que entienden que el gol no depende de la fuerza sino del tiempo. Controló, dejó atrás a un defensor, eludió a Sebastián Saja y definió al segundo palo.
López también escribió el segundo. Lo derribaron dentro del área y Julio César Enciso transformó el penal en el 2-0 definitivo. Capitán, goleador por una noche y otra fotografía para el recuerdo.
Luis Cubilla paró un equipo sin estridencias y con mucho oficio: Ricardo Tavarelli; Néstor Isasi, Julio César Cáceres, Nelson Zelaya, Mateo Corbo; Francisco "Paco" Esteche, Julio César Enciso, Sergio Orteman, Miguel Ángel Benítez; Guido "El mago" Alvarenga y Hernán Rodrigo López.
A pocos días de su 124º aniversario institucional, el Rey recuerda con orgullo cada fecha de gloria.