Tras la suspensión del Superclásico por los incidentes registrados en el Defensores del Chaco, el clima de tensión no se limitó al estadio y rápidamente se trasladó a la esfera dirigencial, donde comenzaron a surgir cruces entre Olimpia y Cerro Porteño por la responsabilidad de los hechos.
El primero en marcar postura fue el directivo azulgrana Enrique Biedermann, quien deslizó una frase que encendió la polémica al señalar que "ellos son locales", en referencia al rol organizativo del club franjeado en el partido suspendido. La respuesta de la vereda de enfrente no tardó no llegar. El vicepresidente de Olimpia, Julio Jiménez, salió al cruce con fuertes declaraciones, cuestionando la acusación y el momento en que se realizó. "Con profunda sorpresa, veo en redes sociales que nos quieren responsabilizar de manera totalmente improvisada, desubicada, sin tener siquiera la consciencia civil de lo que hizo su hinchada", manifestó el dirigente del Decano.
Jiménez también apuntó a la necesidad de enfocar la atención en las consecuencias inmediatas de la violencia y no en el plano reglamentario. "Somos conscientes de lo que dice el reglamento, hay antecedentes. Pero no es momento de hablar de eso porque hay gente que está con problemas de salud por todo lo que pasó, gente de la Policía, gente civil que ha sufrido la consecuencia de actos vandálicos de la barra de un club", zanjó, en medio de un escenario aún marcado por lo ocurrido.