Como presidente de Olimpia, Rodrigo Nogués salió con todo este lunes a defender los intereses del club. En ese sentido, hizo sentir el disgusto y la preocupación que tienen sobre el arbitraje.
El apuntado en esta ocasión es Blas Romero, juez principal en el partido de este domingo que Olimpia ganó por 2-1 a Nacional. Es que, pese a la victoria, para Nogués fue evidente la disparidad de criterios. Puso como ejemplo el penal sancionado para el Albo. "Fue completamente rebuscado. El jugador de ellos (Thomas Gutiérrez) busca caerse. Hubo una jugada igualita a favor de nosotros que el VAR ni llama para revisión", señaló en una entrevista que concedió a la 95.5 FM.
Y citó más jugadas. "Hubo prácticamente una trompada a Hugo Quintana en el comienzo del partido. No cobró falta ni sacó tarjeta. Inmediatamente después, le sacan amarilla a Seba (Ferreira) en una jugada parecida. Todas las divididas eran para Nacional. No dejaban sacar rápido los laterales y te mandaban para atrás, mientras que al otro equipo no. Dos faltas clarísimas sobre (Adrián) Alcaraz en el segundo tiempo. Una era amarilla para un jugador que ya tenía. Ni cobró falta. Hubo una jugada donde chocaron dos futbolistas de Nacional y cobró falta para ellos. También una plancha contra (Iván) Leguizamón, y no llamaron nunca desde el VAR. En el primer tiempo también le hicieron una falta a Legui, sobre la izquierda. No sacó tarjeta. Ayer pegaron como si tuvieran licencia para matar y no pasaba nada", criticó el mandamás franjeado.
Luego, lanzó una frase que se tomó como una indirecta a Cerro Porteño: "Algunos clubes no tienen que pelear tanto contra el arbitraje. Hay uno que está muy tranquilo desde el año pasado".