Paraguay escribió un nuevo capítulo en la historia del fútbol sudamericano al albergar, por primera vez, el Congreso Ordinario de la FIFA. En su 75ª edición, el evento reunió a delegados de las seis confederaciones continentales y a las 211 federaciones afiliadas al máximo rector.
El acto inaugural contó con las intervenciones de figuras clave como Gianni Infantino, presidente de la FIFA; Robert Harrison, titular de la Asociación Paraguaya de Fútbol; Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol; y Santiago Peña, presidente de Paraguay.
En un discurso cargado de simbolismo, Alejandro Domínguez hizo un llamado a la reflexión sobre el centenario del Mundial. Subrayó que el torneo pertenece a las personas que viven el fútbol con pasión en todo el mundo e instó a los congresistas a diseñar una celebración inclusiva, creativa y global. "No se trata de imponer ideas, sino de construir juntos un homenaje que esté a la altura de los 100 años de historia de este evento único", destacó el titular de la Conmebol.
La jornada abordó los puntos pendientes del 74º Congreso de la FIFA, celebrado en Bangkok en 2024, incluyendo la presentación de los estados financieros y los informes de auditoría y gobernanza. Entre los temas aprobados destacaron el presupuesto revisado para 2025, el presupuesto detallado para 2026 y el revisado del ciclo 2023-2026.
En su intervención, Infantino reafirmó el compromiso de la FIFA con la unión de los pueblos a través del fútbol y su lucha contra el racismo. También destacó la creciente relevancia de las iniciativas sociales impulsadas por la Fundación FIFA. Mauricio Macri, al frente de esta institución, resaltó que sus proyectos ya alcanzan a un millón de personas.
Aunque no figuraba formalmente en la agenda, el Mundial 2030 fue un tema recurrente de las discusiones. Uruguay, junto con Argentina y Paraguay, reforzó su propuesta de un torneo con 64 selecciones en tres continentes, con cada país sudamericano anfitrión recibiendo al menos un grupo completo. "Se trata de un momento irrepetible: el centenario de un torneo que nació en nuestra tierra. Queremos que sea un Mundial para todos, sin exclusiones", afirmó Domínguez.
Este planteamiento, que representaría una ampliación excepcional del formato, será evaluado en futuras reuniones, dejando abierta la posibilidad de que la Copa Mundial 2030 marque un hito.