La derrota de Boca Juniors ante Cruzeiro, correspondiente a la fecha 3 de la Copa Libertadores, tuvo uno de sus momentos clave con la expulsión de Adam Bareiro en el cierre del primer tiempo.
El paraguayo vio la tarjeta roja tras recibir dos amonestaciones en pocos minutos, dejando a su equipo con 10 jugadores para todo el segundo tiempo. La decisión del árbitro generó inmediatas protestas dentro y fuera del campo, especialmente por el contexto en el que se produjo.
El enojo en el conjunto argentino se intensificó tras la difusión de un video que muestra una acción previa protagonizada por Christhian, jugador de Cruzeiro, quien habría tenido un gesto antideportivo contra Bareiro con un contacto físico inapropiado de carácter obsceno. Una que jugada que no fue revisada por el VAR, pese a que podía haber sido considerada para una roja.
Según medios argentinos, Boca analiza presentar una queja ante la Conmebol por dicha acción.