Luego de la victoria por 1-0 sobre Junior en Barranquilla, el entrenador de Cerro Porteño, Ariel Holan, volvió a referirse a una de las polémicas que marcó las últimas semanas de la Copa Libertadores: la reducción de las dimensiones del campo de juego de la Nueva Olla.
En conferencia de prensa, el DT azulgrana explicó que la decisión de disminuir el ancho no respondió a una intención estratégica ni a una búsqueda de sacar ventaja deportiva, sino a una cuestión relacionada con las condiciones de entrenamiento del plantel. "No achicamos la cancha porque somos pícaros. Lo hicimos porque nuestra cancha de entrenamiento tiene esas medidas, de 105x64. Debemos entrenar en una cancha más chica en todos los entrenamientos", señaló.
Holan profundizó además sobre el problema de infraestructura que atraviesa el club y sostuvo que el escenario ideal es que el equipo pueda entrenar y competir en superficies similares. "No es lógico entrenar en una cancha más chica todavía", manifestó, añadiendo que el terreno utilizado habitualmente para las prácticas "ni siquiera tiene las medidas reglamentarias". En ese sentido, adelantó que Cerro Porteño mantendrá las actuales dimensiones de la Nueva Olla —105 metros de largo por 64 de ancho— hasta que pueda resolver la situación de su campo de entrenamiento.
La controversia por el tamaño del terreno de juego comenzó tras el empate 1-1 frente a Palmeiras en la fecha 3 de la Copa Libertadores, encuentro después del cual el entrenador portugués Abel Ferreira cuestionó públicamente la modificación realizada por el Ciclón. A raíz de esa situación, la Conmebol emitió posteriormente una circular obligando a los equipos participantes a fijar oficialmente las dimensiones de sus campos para el resto de la competencia continental.