Borges y Sessa: Destino galáctico

Buenos Aires, 1976. Jorge Luis Borges y Aldo Sessa se embarcan en un proyecto editorial que en 2022 emerge con nuevos bríos, en una versión pronta a aparecer que amplía exponencialmente su volumen y sus significados: “Cosmogonías. Visiones de una creación infinita”. La obra recoge textos borgianos “sobre el espacio”, seleccionados bajo supervisión de María Kodama, y las ilustraciones que Sessa realizó en aquel entonces, más obras recuperadas tras una exploración de su archivo personal y piezas concebidas especialmente para esta nueva edición. En primicia, anticipamos aquí algunos fragmentos.

23 Octubre de 2022
23 Octubre de 2022
Borges y Sessa: Destino galáctico
Borges y Sessa: Destino galáctico

Ningu?n astro?nomo la detecto?. A mediados de los an?os 70, en un lugar ajeno al tiempo y al espacio, en la Ciudad de Buenos Aires, una estrella alumbro? como si fuera todas las estrellas. Creacio?n inesperada de dos alquimistas, el consagrado Jorge Luis Borges y el novel artista visual -hoy reconocido en todo el mundo- Aldo Sessa. La nombraron Cosmogoni?as. Ubicacio?n precisa, la Galeri?a del Este, uno de los a?mbitos ma?s ico?nicos de la vanguardia cultural argentina y latinoamericana.

El destino estaba marcado.

En un rinco?n del passage, la libreri?a La Ciudad. Y el barcito que balconea con sus mesas ocupadas por escritores, artistas pla?sticos, mu?sicos, intelectuales y cualquiera que quisiera asomarse a un mundo que desde afuera pareci?a inalcanzable.

Alli? pasaba sus tardes Borges, a quien solo le bastaba cruzar la calle Maipu? con su basto?n de caoba. Entre cafe? y charlas firmaba ejemplares a todos los que se lo pedi?an.

Infaltable en esas mesas Francisco “Paco” Porru?a, fundador de Editorial Minotauro. Jugada en la que aposto? todo a la baraja de la ciencia ficcio?n. Otro (¿involuntario?) tahu?r en esta trama que se bifurca hacia adelante y hacia atra?s, en el transcurso de varias de?cadas del siglo XX.

El destino no falla.

Aldo Sessa y Jorge Luis Borges firmando ejemplares de la primera edición, 1976. Cortesía
Aldo Sessa y Jorge Luis Borges firmando ejemplares de la primera edición, 1976. Cortesía
Cosmogoni?as siguio? pulsando sin que de nada se supiese, para volver a brillar en el siglo XXI, revelando la mirada anticipatoria de Borges, de Sessa, sobre el universo y sobre la humanidad. Ellos vieron mucho antes en el tiempo lo que hoy se ve. Presintieron, como si la hubiera, la dimensio?n del infinito, sin li?mites en el espacio exterior y en el espacio virtual.

Sigamos el hilo de Ariadne.

1976. La libreri?a La Ciudad pone su primera carta sobre el tapete editorial. Proponen a Borges el proyecto Cosmogoni?as. El maestro no lo duda, y asi? empieza a volar el trazo de otro artista de cita habitual alli?, el joven Sessa, con credenciales en los salones y premios de pintura de la Argentina, y con varias muestras en el exterior.

Un Sessa “enaltecido por la oportunidad brindada de ilustrar los poemas de Cosmogoni?as, tarea que acometio? con sincero fervor y hondo respeto, encontrando en los textos de Borges gran afinidad con la esencia metafi?sica de su pintura”. Se lee en Cosmogoni?as, 1976.

emAntes del principio,/em 1976. Tríptico. Acrílico sobre tela, 200 x 600 cm. Centro Espacial Lyndon Johnson, NASA, Houston. Cortesía
Antes del principio, 1976. Tríptico. Acrílico sobre tela, 200 x 600 cm. Centro Espacial Lyndon Johnson, NASA, Houston. Cortesía

Borges, en el pro?logo de la edicio?n fechado el 11 de junio de ese an?o, se declara feliz del “fin insospechado” que sus juegos con la cosmogoni?a han tenido. “Han sido esti?mulo, involuntario esti?mulo, del arte delicado y osado del pintor Aldo Sessa. En su obra prima la esfera, esa forma que anhela lo infinito y que parece convenir a las almas y a la divinidad”, culmina antes de las eternas J.L.B.

Y fue Cosmogonías. Borges escribió dos poemas para esa edición, "Los destinos" y "La luna", dedicado a María Kodama; se incluyeron, además, "El desierto" y "Genesis IV, 8" (El oro de los tigres, 1972), "Cosmogonía" y "De que nada se sabe" (La rosa profunda, 1975). Cada uno de los seis textos acompañado por un dibujo a lápiz color sobre papel; Sessa y sus lunas múltiples o estriadas, sus asteroides, su hombre perplejo ante tanta inmensidad.

emSol, /em1981. Pintura, tinta y dibujo sobre papel. 57 x 76 cm. Cortesía
Sol, 1981. Pintura, tinta y dibujo sobre papel. 57 x 76 cm. Cortesía

Cuando Sessa se esforzaba por describirle las imágenes, Borges lo tranquilizaba: “No se preocupe Sessa, yo las estoy viendo”. Entonces, Borges no pudo con su genio de autocorrector infinito y cambió la última palabra del breve poema "El desierto". Generó así una curiosidad literaria: los textos de dicho poema en Cosmogonías y en las Obras Completas, difieren. En Cosmogonías finaliza “Ahora, precisamente ahora,/mueren los hombres del Metauro y de Tannenberg”. En la obra antologada de Borges, va “Ahora, precisamente ahora,/mueren los hombres de Metauro y Trafalgar”. Dos batallas, un destino.

El libro se presentó en los salones del Plaza Hotel de Buenos Aires. En la foto del momento, Borges y Sessa en discreto diálogo delante del imponente paisaje de asteroides flotantes. Sessa recuerda aún las palabras del maestro, a las que solo le quedaba responder “sí, claro”. “¿Sabe qué nos une, Sessa? Que somos argentinos. Y nos une el arte”.

emSaturno, /em1980. Pintura sobre madera, técnica mixta, 180 x 240 cm. Cortesía
Saturno, 1980. Pintura sobre madera, técnica mixta, 180 x 240 cm. Cortesía

La energi?a de Cosmogoni?as pareci?a marcada a apagarse en ese pun?ado de ediciones. Pero el destino sen?alaba otro futuro. Antes y despue?s de esa conjuncio?n arti?stico-planetaria, habi?an sucedido y sucederi?an otros eventos conducentes.

1955. “Paco” Porru?a edita el primer libro de Ediciones Minotauro. Traduce Cro?nica marcianas, de Ray Bradbury. Borges escribe el pro?logo.

1976. Sessa envi?a como regalo una copia de Cosmogoni?as a Sid Sollow, presidente de un laboratorio cinematogra?fico de Hollywood con quien habi?a trabajado un an?o. A trave?s de Sollow la copia llega a manos de Bradbury, que se interesa en el trabajo del pla?stico argentino al punto de iniciar una relacio?n creativa que resulta en Fantasmas para siempre (1980), una serie de cuentos y ensayos del escritor norteamericano acompan?ados por la obra picto?rica espacial de Sessa, entre ellas su disen?o de la Catedral en Marte. Este libro se presenta, con gran e?xito, en el Griffith Observatory de Los A?ngeles, California, y en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires. En el an?o 2000, en la Argentina, se presenta un nuevo libro, Sesiones y fantasmas, donde Bradbury prologa bajo ese ti?tulo una serie de fotografi?as de naturalezas muertas en blanco y negro realizadas por Aldo Sessa.

emCreación del universo, /em1978. Acrílico sobre tela (tríptico), 210 x 510 cm. Colección privada. Cortesía
Creación del universo, 1978. Acrílico sobre tela (tríptico), 210 x 510 cm. Colección privada. Cortesía

1920. En cartas a sus amigos Jacobo Sureda y Maurice Abramowicz, un Borges nacido apenas 129 días antes que el deslumbrante siglo XX, se apasiona con las argumentaciones a favor de la existencia de la Cuarta Dimensión y de las teorías de Albert Einstein. Comparte a la distancia las discusiones y “ñoñerías” de los círculos ultraístas y kantianos de Buenos Aires al respecto. Tal vez ha encontrado un nuevo catalizador para sus ya ilimitados conocimientos académicos sobre las matemáticas y la filosofía.

Poco despue?s termina su temporada europea y regresa a Buenos Aires. Comienza su amistad con Xul Solar. Entre sus muchas afinidades personales, intelectuales y arti?sticas, estaban su vocacio?n por la filosofi?a alemana y por lo fanta?stico. En Discusio?n (1932), coleccio?n borgesiana de ensayos y cri?tica literaria, conjuga su infaltable tema?tica gauchesca de ese entonces con textos que expresan su visio?n cosmogo?nica y metafi?sica del tiempo y del espacio. En 1934, en la Revista Multicolor de los Sa?bados del diario Cri?tica, escribe el arti?culo "La cuarta dimensio?n", donde dice que negarla es limitar el mundo; en 1938, en la revista El Hogar, busca dilucidar el tema en "Un resumen de las doctrinas de Einstein".

emGénesis en el espacio, /em1976. Acrílico sobre tela. 120 x 120 cm. Colección T.G.H de Sessa. Cortesía
Génesis en el espacio, 1976. Acrílico sobre tela. 120 x 120 cm. Colección T.G.H de Sessa. Cortesía

En sus pro?logos, ge?nero borgesiano en si? mismo, arrasa la diversidad, pero prevalecen los emblemas de la ciencia ficcio?n, la literatura fanta?stica, la sensacionalista y la go?tica, como [la de] H.G. Wells (tambie?n muchas veces citado en su literatura), Olaf Stapledon, Lewis Carroll, Emanuel Swedenborg, Wilkie Collins, Franz Kafka, Henry James.

Siempre el destino. Siempre lo por conocer, pero dado. Siempre lo infinito.

2020. En pandemia. Hace un par de an?os que Sessa y Mari?a Kodama con su agente literario curador del legado de Borges, exploran la posibilidad de reeditar, internacionalmente, Cosmogoni?as. Con el destino no se juega. No seri?an seis poemas y seis dibujos. Seri?a más, mucho ma?s.

emGalaxia del sombrero, /em1979, Pintura, técnica mixta. Cortesía
Galaxia del sombrero, 1979, Pintura, técnica mixta. Cortesía

Con un archivo fotogra?fico de casi un millo?n de ima?genes, con innumerables exposiciones y premios fotogra?ficos, miembro de nu?mero de la Academia de Bellas Artes de la Argentina, hoy acade?mico eme?rito, Sessa siente durante el aislamiento la necesidad de reconectar con el dibujo y la pintura. Y se reinventa una vez ma?s, como cuando comenzo? a hacer de su tele?fono celular su “tercer ojo”.

El resultado es majestuoso. Creaciones espaciales con impensados materiales, esmaltes, acero, te?cnicas osadas. Y los senderos que se habi?an bifurcado volvieron a hacerse uno, a completar el ci?rculo. Pareci?a que era ayer cuando en su mesa de trabajo estaban solo las creaciones espaciales. La continuidad. El eterno retorno.

2022. Las energi?as se encuentran en el vo?rtice. La estrella es galaxia. El destino es revelado.

emCometas, /em1980. Técnica mixta y tinta sobre papel, 57 x 76 cm. Cortesía
Cometas, 1980. Técnica mixta y tinta sobre papel, 57 x 76 cm. Cortesía

La trama de Cosmogoni?as se resuelve, aunque todavi?a depara sorpresas. El sendero conduce a una obra amplificada. Entonces, un di?a o varios en el oton?o porten?o, se manifiesta el mago que ejecuta los mandatos de un dios. En estas ruinas circulares no suceden el incendio y la destruccio?n, si no la luz. En un momento de su trabajo creativo, Sessa descubre en un lugar apartado de su inmenso estudio, un voluminoso archivero de planos. En principio no recuerda su existencia ni su contenido. Cada cajo?n que abre lo deslumbra. Cientos de obras de los an?os 70, impecables, como nuevas porque no las han tocado la luz ni el aire en ma?s de 40 an?os. El hallazgo lo lleva a seguir sumergie?ndose en los espacios donde esta?n embaladas sus piezas. Ahora son grandes o?leos y otros que siguieron a los dibujos de Cosmogoni?as.

Empieza a trabajar con un astro?nomo argentino. Ma?s sorpresas. El cienti?fico ve sus obras y las identifica con registros capturados en la bo?veda celeste gracias a los recursos tecnolo?gicos disponibles en la actualidad, pero no hace 50 an?os. ¿Por que? la obra de Sessa de entonces se asemeja a las ima?genes del universo como las podemos ver hoy? ¿Tendra? Borges la respuesta?

emErupciones en Ío/em, 1980. Pintura sobre madera, técnica mixta 180 x 240 cm. Cortesía
Erupciones en Ío, 1980. Pintura sobre madera, técnica mixta 180 x 240 cm. Cortesía
Cosmogoni?as. Visiones de una creacio?n infinita. Esta obra no pretende ser ma?s que un retorno al dia?logo creativo entre dos sensibilidades arti?sticas que se encontraron en 1976, en un experimento de vanguardia.

Desde ese paradigma hemos pretendido acompan?ar a Borges en sus juegos y adivinaciones con la cosmogoni?a, tratando de que la “adversa fortuna” que asigna a sus “borrones” en el pro?logo de 1976, transmute en la oportunidad de recorrer y descubrir su obra con una nueva mirada, con una lupa distinta. Una obra infinita en sus infinitas lecturas. El hilo de Ariadne va de un libro a otro, de una e?poca a otra. A Borges, seguramente, le hubiera divertido seguirlo.

emTormenta en Júpiter, /em1981. Serigrafía, 65 x 100 cm. Cortesía
Tormenta en Júpiter, 1981. Serigrafía, 65 x 100 cm. Cortesía

Volver a leerlo para que nos revele por que? cuando habla de tiempos remotos, de los astro?nomos y filo?sofos de la antigu?edad, de sus teori?as, de sus postulados, de sus teoremas, esta? siempre proyecta?ndose, y proyecta?ndonos, hacia el futuro. Anticipa?ndose a este siglo XXI, en el cual el espacio, el infinito, ya no son los conceptos fanta?sticos, cosmogo?nicos, que Borges escribi?a y describi?a con una visio?n que trascendi?a las certezas cienti?ficas de la e?poca. Hoy son una presente y activa realidad. Inconmensurables y eternos como Borges. Un hoy en el cual, probablemente, lo que estamos leyendo ahora, en este instante, sea superado por la realidad de man?ana. O de dentro un minuto. O de un segundo. O...

Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es ("Biografía de Tadeo Isidoro Cruz", El Aleph, 1949).

Borges. Algunos fragmentos

[...] Admitamos lo que todos los idealistas admiten: el cara?cter alucinatorio del mundo. Hagamos lo que ningu?n idealista ha hecho: busquemos irrealidades que confirmen ese cara?cter. Las hallaremos, creo, en las antinomias de Kant y en la diale?ctica de Zeno?n.

[...] Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos son?ado el mundo. Lo hemos son?ado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazo?n para saber que es falso.

JLB, de Discusio?n, 1932

emTycho (cráter de la Luna)/em, 2021. Dibujo. Técnica mixta sobre papel. Cortesía
Tycho (cráter de la Luna), 2021. Dibujo. Técnica mixta sobre papel. Cortesía

[...] Ni tiniebla ni caos. La tiniebla requiere ojos que ven, como el sonido Y el silencio requieren el oído, Y el espejo, la forma que lo puebla. Ni el espacio ni el tiempo. Ni siquiera una divinidad que premedita el silencio anterior a la primera noche del tiempo, que sera? infinita. El gran ri?o de Hera?clito, el oscuro, su inagotable curso no ha emprendido, que del pasado fluye hacia el futuro, que del olvido fluye hacia el olvido. Algo que ya padece. Algo que implora. Después la historia universal. Ahora.

JLB, de "Cosmogonía", La rosa profunda, 1972

emAgujero negro, /em1979, Pintura. Acrílico sobre tela. 130 x 180 cm. Cortesía
Agujero negro, 1979, Pintura. Acrílico sobre tela. 130 x 180 cm. Cortesía

[...] Generalmente, los alegatos por una cuarta dimensio?n derivan de las definiciones preliminares de la geometri?a euclideana. Esta procede de manera sinte?tica: empieza por el punto convencional que se postula sin dimensio?n de ninguna clase; para despue?s a la li?nea convencional, que se postula como longitud sin anchura; pasa despue?s a la superficie convencional, que se postula como simple extensio?n, sin profundidad; y arriba asi? al volumen o cuerpo, que abarca las tres dimensiones.

JLB, de La cuarta dimensión, 1934

emCuatro lunas, /em1974, Pintura. Técnica mixta. Cuadríptico, 200 x 200 m. Cortesía
Cuatro lunas, 1974, Pintura. Técnica mixta. Cuadríptico, 200 x 200 m. Cortesía

[...] La luna ignora que es tranquila y clara y ni siquiera sabe que es la luna; La arena, que es la arena. No habra? una Cosa que sepa que su forma es rara. Las piezas de marfil son tan ajenas Al abstracto ajedrez como la mano Que las rige. Quiza? el destino humanoDe breves dichas y de largas penas. Es instrumento de Otro. Lo ignoramos; Darle nombre de Dios no nos ayuda. Vanos tambie?n son el temor, la duda Y la trunca plegaria que iniciamos. ¿Que? arco habra? arrojado esta saeta que soy? ¿Que? cumbre puede ser la meta?

JLB, de "De que nada se sabe", La rosa profunda, 1976

emEscultura del más allá,/em 1979. Fotografía intervenida, 70 x 106 cm. Cortesía
Escultura del más allá, 1979. Fotografía intervenida, 70 x 106 cm. Cortesía

Fue en el primer desierto.

Dos brazos arrojaron una gran piedra.

No hubo un grito. Hubo sangre. Hubo por vez primera la muerte. Ya no recuerdo si fui Abel o Cai?n.

JLB, de "Génesis IV. 8", 1975. El oro de los tigres

[...] ¿Co?mo no someterse a Tlo?n, a la minuciosa y vasta evidencia de un planeta ordenado? Inu?til responder que la realidad tambie?n esta? ordenada. Quiza? lo este?, pero de acuerdo a leyes divinas -traduzco: a leyes inhumanas- que no acabamos nunca de percibir. Tlo?n sera? un laberinto, pero es un laberinto urdido por hombres, un laberinto destinado a que lo descifren los hombres.

JLB, de "Tlo?n, Uqbar, Orbis Tertius", Ficciones, 1944

Obra de Aldo Sessa. Cortesía
Obra de Aldo Sessa. Cortesía

[...] Me dicen que el presente, el specious present de los psico?logos, dura entre unos segundos y una minu?scula fraccio?n de segundo; eso dura la historia del universo. Mejor dicho, no hay esa historia, como no hay la vida de un hombre, ni siquiera una de sus noches; cada momento que vivimos existe, no suimaginario conjunto. El universo, la suma de todos los hechos, es una coleccio?n no menos ideal que la de todos los caballos con que Shakespeare son?o? ¿uno, muchos, ninguno?- entre 1592 y 1594. Agrego: si el tiempo es un proceso mental ¿co?mo pueden compartirlo millares de hombres, o aun dos hombres distintos?

JLB, de "Nueva refutación del tiempo". Otras inquisiciones, 1952

 

Nota de edición: El texto de esta publicación corresponde a la introducción de Cosmogonías. Visiones de una creación infinita, obra (en prensa) editada por Sessa Editores, Buenos Aires, 200 páginas. La portada reproduce la obra Tlön, pintura sobre metal que evoca el célebre cuento de Borges. Fue realizada por Aldo Sessa en 2021, durante sus meses de aislamiento a causa de la pandemia. Oxígeno Feria de Arte presentó ayer una conversación online con el artista, de la que participó, desde Asunción, su hijo Luis, invitado especial al evento.

Los textos de Jorge Luis Borges aquí reproducidos son fragmentos (de fragmentos) incluidos en el libro. Agradecemos a Sessa Editores la oportunidad de compartir este material con nuestros lectores.

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