“Todavía no tiene nombre, pero es el proyecto Switch”, dice Laura Mandelik cuando le preguntamos por la obra que está trabajando en estos momentos con Gabriela Mercado, con quien ya presentó una exposición en dúo el año pasado.

“Este proyecto explora la interacción entre el espacio, la luz y el concepto de transición. Compuesto por una caja que alberga 16 interruptores, cada uno modificado para contener una pequeña puerta lumínica. Las puertas iluminándose en distintos colores, creando patrones cambiantes que responden a su propio ritmo. La luz, en constante movimiento, sugiere la idea de umbrales entre mundos, espacios de paso que nunca se cierran completamente, invitando al espectador a explorar las posibilidades de cambio y transformación. A distancia, el conjunto parece un edificio en miniatura, donde las luces encienden y apagan de manera sincronizada, como si las puertas fueran accesos a dimensiones desconocidas. El proyecto juega con la noción de lo que está detrás de cada puerta, dejando al espectador con la sensación de estar frente a una estructura viva, en constante evolución y expansión”.

La idea viene desde hace tiempo, cuenta Laura. Gabriela tiene a su cargo una parte crucial de la obra, que es el componente electrónico. “Ahora estamos diseñando el sonido del silencio rítmico, qué luces se van a encender, hay mucho trabajo todavía. Calculo que tendremos el proyecto terminado a fin de mes”, finaliza Mandelik.