El Centro Cultural de la República El Cabildo inauguró una exposición dedicada a la artista y promotora cultural paraguaya Lotte Schulz, precisamente el 9 de abril, fecha en que se conmemora el centenario de su nacimiento. La muestra, con curaduría del artista Carlo Spatuzza y compuesta por piezas del acervo personal del escritor y sociólogo Víctor-Jacinto Flecha, se exhibe en el Hall Central del CCR Cabildo.
La exposición reúne doce grabados representativos de la obra de Schulz, complementados con fotografías y recortes periodísticos de época que documentan su trayectoria. Este conjunto constituye un adelanto de una muestra más amplia que se proyecta presentar próximamente.

Durante la ceremonia inaugural, Aníbal Saucedo Rodas, director general del CCR Cabildo, destacó la figura de Schulz como "una persona extraordinaria y artista excepcional", quien logró consolidar su prestigio gracias a su talento, creatividad e ingenio. "Supo hacerse universal porque supo hacerse comprender y confundirse con nuestro pueblo", subrayó el directivo.
Saucedo Rodas enfatizó que esta exposición resulta fundamental para fortalecer la identidad y memoria cultural paraguaya, además de "recuperar a nuestros héroes civiles, como lo fue Schulz".
En su intervención, Víctor-Jacinto Flecha presentó un recorrido por la vida y obra de la homenajeada, resaltando su inagotable capacidad creativa y su constante búsqueda artística. "Fue buscando, experimentando sobre el cuero, la piedra, la cerámica, y cambiando y cambiando hasta casi los noventa años", explicó el sociólogo, quien concluyó afirmando que "Lotte es un ejemplo de la mujer paraguaya".

Schulz, quien fue reconocida como Maestra del Arte del CCR Cabildo en 2008, representa según las palabras de Flecha "la substancia misma de la patria en sus múltiples miradas, porque posiblemente es la única artista plástica paraguaya cuya vida se halle tan entrelazada en sus avatares, con los de la patria misma". El sociólogo destaca además la capacidad de resiliencia de la artista: "Lotte fue una mujer excepcional que conoció todas las penurias que devienen del hecho de ser mujer, de la pobreza, de la soledad, a las que venció para conocer también la gloria, el reconocimiento y momentos de paz y felicidad".
Nacida en 1925 en Cambyretá, departamento de Itapúa, en el seno de una familia conformada por madre paraguaya y padre austro-húngaro, Lotte Schulz tuvo una vida marcada por constantes desplazamientos durante su infancia y adolescencia. De Encarnación, la familia se trasladó a São Paulo y posteriormente a la entonces recién fundada Foz de Iguaçu. La ausencia de instituciones educativas en esta última localidad llevó a Schulz a ingresar como pupila en el Gimnasio Sagrado Corazón de Curitiba, donde permaneció de 1937 a 1947 y optó por la rama de artes y oficios bajo la tutela del pintor y diseñador italiano Guido Pelegrino Viaro, considerado el introductor de la pintura moderna en el estado brasileño de Paraná.

La formación artística de Schulz incluyó estudios de xilograbado con Livio Abramo, cerámica con el ingeniero Edward Allen, el método de libre expresión con Augusto Rodríguez y técnicas de conservación y restauración de obras que perfeccionó en Roma. Su trayectoria profesional fue reconocida con numerosos premios nacionales e internacionales, y sus obras integran hoy colecciones de diversos museos y coleccionistas particulares.
A finales de los años 50, Schulz participó en la fundación del taller Julián de la Herrería (posteriormente denominado Yaparí y Tilcara) de la Misión Cultural Brasileña, liderado por Livio Abramo. En este espacio coincidió con figuras fundamentales del modernismo paraguayo como Adela Solano López, Olga Blinder y Josefina Plá, a quienes más tarde se sumaron Jacinto Rivero, Edith Jiménez, Pedro Di Lascio y José Laterza Parodi, entre otros referentes que renovaron el panorama artístico nacional.

Además de su producción artística, Lotte Schulz se desenvolvió en el ámbito de la docencia y la gestión cultural, llegando a ocupar la dirección del Museo Nacional de Bellas Artes del Paraguay.