Sorpresiva muerte de Taylor Hawkins, baterista de Foo Fighters
Causó conmoción la inesperada muerte de Taylor Hawkins, el baterista de Foo Fighters, quien falleció ayer en Bogotá, a los 50 años, horas antes de actuar en el festival Estéreo Picnic.
Hace apenas unos días, la banda de rock estuvo en Paraguay para participar del Asunciónico, concierto cancelado debido a las inclemencias climáticas. Esto no impidió que Hawkins se hiciera tendencia en redes sociales al salir del hotel en que se hospedaba para compartir un momento con Emma Sofía, una admiradora suya de 9 años, quien había instalado una batería en la vía pública para llamar la atención de sus ídolos. La fotografía que se tomaron juntos se ha viralizado como una de las últimas del músico en vida.
Considerado como uno de los bateristas de rock más talentosos y carismáticos de la actualidad, Hawkins era uno de los emblemas de Foo Fighters, junto a Dave Grohl.
Su deceso tuvo lugar en el hotel Casa Medina, de la cadena Four Seasons. Fue encontrado ya sin vida y se presume que la causa de la muerte fue una sobredosis de estupefacientes, según versiones de allegados.
La noticia fue dada a conocer anoche por Foo Fighters, a través de un comunicado en su cuenta de Twitter. “La familia Foo Fighters está devastada por la trágica y prematura pérdida de nuestro amado Taylor Hawkins. Su espíritu musical y risa contagiosa vivirá con todos nosotros por siempre. Nuestros corazones están con su esposa, hijos y familia, y pedimos que su privacidad sea tratada con máximo respeto en este inimaginable difícil momento”.
Hawkins desarrolló una relevante carrera musical en la escena del rock. Tras integrar la banda de Alanis Morissette, se unió a Foo Fighters en 1997, grupo en el que cobraría un rol protagónico. También participó en otros proyectos musicales, tales como The Coattail Riders, Birds of Satan y Chevy Metal.