Este sábado 31 de enero, a las 19:00 horas, la obra Sonata paraguaya para orquesta de cuerdas, del compositor y director Diego Sánchez Haase, será interpretada en el Villa-Lobos International Chamber Music Festival, en Coronado, San Diego, California. La presentación correrá a cargo de la Villa-Lobos International String Orchestra, dirigida por Martín Fraile Milstein, en el Spreckels Center Grand Room a las 19:00.
El programa del concierto, denominado "South American Strings: Music from Argentina, Paraguay, and Venezuela", incluye obras de varios compositores del continente. Junto a la pieza de Sánchez Haase, se presentará el estreno mundial del concierto para violonchelo Roda a Vida de Paulo Costa Lima, obras de Claudia Montero, Aldemaro Romero, Manuel Juárez y un conjunto de cuatro piezas de Astor Piazzolla: Adiós Nonino, Fuga y Misterio, Oblivion y Años de Soledad.
La Sonata Paraguaya fue originalmente un encargo de la Sociedad Música de Cámara de Nueva York. Su estreno mundial tuvo lugar el 22 de mayo de 2014 en la Church of the Blessed Sacrament de Nueva York, a cargo de la Música de Cámara Orchestra dirigida por el puertorriqueño Roselín Pabón.
Posteriormente, la obra ha sido ejecutada en múltiples ocasiones. En octubre de 2015 fue estrenada en México por la Orquesta Filarmónica de Toluca bajo la dirección del compositor. Ese mismo año, la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional de Paraguay, también dirigida por Sánchez Haase, realizó su estreno en Paraguay y la grabó para el disco "Sonata paraguaya" en 2016. El estreno argentino se produjo ese mismo año por la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación Argentina. La obra volvió a ser interpretada en Nueva York el 19 de mayo de 2017 por la misma formación de su estreno. Más recientemente, el 21 de diciembre de 2024, fue tocada por la Orquesta Filarmónica de Río Negro de Argentina, dirigida por Martín Fraile Milstein.

Está previsto que la obra continúe su itinerancia. Los días 4 y 7 de junio de 2026 será interpretada por la Orquesta de Cámara de Bellas Artes en el Palacio Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.
La pieza se basa en la polca paraguaya con un tratamiento armónico contemporáneo. Utiliza las posibilidades técnicas de una orquesta de cuerdas amplia, con solos exigentes para violín, viola y contrabajo, escritura expansiva para la masa orquestal, técnicas extendidas y diversos recursos compositivos modernos.
El compositor señaló: "Sonata Paraguaya, para orquesta de cuerdas, ha sido incorporada al repertorio de varias orquestas de nuestro continente, habiendo sido interpretada en numerosos países. La parte central tiene aire de polca paraguaya, y en ella experimento la combinación entre la escritura antigua y la grafía moderna de la polca, siempre con una armonía contemporánea, y con fórmulas melódicas que tienen influencia de la música de Emilio Bigi, un compositor al que admiro mucho, y que lastimosamente está bastante olvidado. Trato de explotar al máximo las posibilidades sonoras de una extensa orquesta de cuerdas, dividiendo las voces en varias partes, y utilizando toda la tesitura de los instrumentos".