"Sois belle et tais-toi!"se proyecta en la Alianza Francesa
Este martes 14 de abril, a las 19:00 horas, se proyectará el documental Sois belle et tais-toi! (traducido como "Eres hermosa, ¡cállate!"), una obra pionera del cine feminista que interroga las estructuras de explotación y sumisión impuestas a las actrices dentro de una industria controlada por varones. Será en la Sala Molière de la Alianza Francesa de Asunción. La proyección contará con subtítulos en español.
Delphine Seyrig, actriz franco-libanesa nacida en Beirut el 10 de abril de 1932, realizó este documental entre 1975 y 1976, aunque recién se proyectó públicamente en 1981. Su colaboradora en la dirección de fotografía fue Carole Roussopoulos, documentalista comprometida con el activismo feminista, quien había aprendido técnica audiovisual junto a Seyrig en 1974. Ambas participaron previamente en el colectivo Les Insoumises, una organización que utilizaba el video como herramienta de lucha política dentro del Movimiento de Liberación de las Mujeres francés. En 1982, Seyrig, Roussopoulos e Ioana Wieder fundarían el Centro Audiovisual Simone de Beauvoir en París, dedicado a la producción y conservación de trabajos comprometidos con las luchas feministas.
El documental se estructura a partir de una serie de entrevistas íntimas. Seyrig interroga a veinticuatro actrices de origen francés y estadounidense sobre sus experiencias profesionales como mujeres en el cine: los papeles ofrecidos, las relaciones con directores, productores y equipos técnicos. Entre las entrevistadas figuran Jane Fonda, Louise Fletcher, Maria Schneider, Ellen Burstyn, Shirley MacLaine, Barbara Steele, Juliet Berto y Anne Wiazemsky, entre otras. Seyrig formula preguntas de penetrante simplicidad, indagando sobre la aceptación de roles estereotipados, experiencias de humillación, ausencia de relaciones significativas entre personajes femeninos en los guiones e imposición de silencio frente a las críticas textuales.
Las actrices revelan sistemáticamente que la industria fílmica las condenaba a interpretar personajes caricaturescos, identificados más por su capacidad decorativa que por su complejidad psicológica. Expresan cómo aceptaban roles degradantes "por razones financieras", cómo los directores varones consideraban el cuestionamiento del guion por parte de una actriz como una "remesa en cuestión" inaceptable, y cómo la ausencia de escenas significativas entre personajes femeninos reflejaba una lógica narrativa androcéntrica profunda. Anne Wiazemsky, quien trabajó con Jean-Luc Godard y Robert Bresson, constata que "el simple hecho de comentar el guion en tanto actriz es considerado como una remesa en cuestión". La mayoría de las entrevistadas, tanto jóvenes como veteranas, reportan no haber encontrado oportunidades para interpretar escenas "cálidas y significativas" entre personajes femeninos.
Seyrig concluye el documental con una pregunta fundamental: si la industria cinematográfica permitiera que las mujeres ocuparan todos los puestos técnicos y de dirección, ¿no se enriquecería el arte fílmico mismo y se transformaría la perspectiva colectiva sobre el mundo?
La función cuenta con el patrocinio de Sudameris y el apoyo institucional de la Embajada de Francia en Paraguay.