Tras dos décadas de retrasos y una inversión de más de mil millones de dólares, el Gran Museo Egipcio (GEM) abrirá sus puertas al público este martes 4 de noviembre. El coloso cultural, construido con apoyo japonés en un terreno de medio millón de metros cuadrados frente a las pirámides de Guiza, albergará la colección más grande del mundo dedicada a una sola civilización: más de 100.000 piezas arqueológicas que recorren 5.000 años de historia egipcia a través de 30 dinastías.

La inauguración oficial se celebró el pasado sábado 1 de noviembre con un espectáculo que incluyó luces láser, orquesta sinfónica y bailarines ataviados con indumentaria faraónica. El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, declaró ante reyes, jefes de Estado y dirigentes internacionales: "Estamos escribiendo un nuevo capítulo de la historia del presente y del futuro en nombre de esta antigua patria".

El museo reunirá por primera vez la colección completa de Tutankamón -5.000 artefactos- desde su descubrimiento por Howard Carter en 1922. El sarcófago dorado y la máscara funeraria incrustada con lapislázuli del faraón, cuya muerte a los 19 años se atribuye a malaria y una enfermedad ósea según pruebas genéticas, serán las piezas estelares.
En el vasto atrio recibe a los visitantes la estatua de granito de 11 metros de Ramsés II, que tras girar por el mundo (1986, 2021-2025) y estar emplazada 52 años frente a la estación de trenes de El Cairo, encuentra su ubicación permanente. Un edificio independiente alberga el barco solar de Keops de 4.600 años -uno de los artefactos de madera más antiguos conservados- donde los visitantes podrán observar en vivo la restauración de un segundo barco a través de una pared de cristal.

Apodado la "cuarta pirámide" de Guiza, el GEM fue diseñado por Heneghan Peng Architects con una estructura triangular de vidrio que dialoga con las pirámides vecinas. Su diseño interior gira en torno a una escalera de seis pisos flanqueada por estatuas gigantescas que conduce a un mirador panorámico hacia las pirámides.

El gobierno confía en que este complejo de última generación, que proyecta recibir 5 millones de visitantes anuales, revitalice una economía afectada por deuda e inflación. El museo completa así un proceso iniciado en 2002 -durante el gobierno de Hosni Mubarak- que sufrió retrasos por la revolución de 2011, la pandemia COVID-19 y conflictos regionales, tras su apertura parcial en octubre de 2024.

El complejo incluye doce galerías principales que abarcan desde la prehistoria hasta la era romana, además de áreas de almacenamiento visibles, laboratorios y talleres de restauración accesibles a investigadores, reflejando un compromiso con la transparencia científica.
