OSIC: "Per Lucem" en el Teatro Municipal de Asunción
Este jueves 9 de julio, a las 20:00 horas, la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional (OSIC) presentará "Per Lucem" (De la luz exterior a la búsqueda de la Luz interior), el quinto concierto del Ciclo Oficial Internacional 2026. Será en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane (Pdte. Franco entre Chile y Alberdi), con entrada libre y gratuita.
En esta ocasión, la OSIC estará dirigida por los maestros españoles Natalia Montañés y Rafael Sanz-Espert, en el marco de una colaboración con el Segundo Encuentro Internacional de Música de Cámara Asunción 2026, organizado por el Conservatorio Shostakovitch de Asunción.
El programa reunirá dos obras del repertorio sinfónico europeo: la Sinfonía sevillana, Op. 23, del compositor español Joaquín Turina, y la Sinfonía n.º 5 en mi menor, Op. 64, del compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky.
Compuesta en 1920 y estrenada el 11 de septiembre de ese mismo año en San Sebastián, la Sinfonía sevillana constituye una evocación poética de Sevilla y de su paisaje humano y natural.
A través de sus tres movimientos —Panorama, Por el río Guadalquivir y Fiesta en San Juan de Aznalfarache—, la obra invita a contemplar la belleza del paisaje andaluz, el discurrir sereno del río y la vitalidad de las celebraciones populares. La música convierte a Sevilla en una experiencia interior capaz de despertar imágenes, recuerdos y emociones diferentes en cada oyente.
La segunda parte del concierto estará dedicada a la Sinfonía n.º 5 en mi menor, compuesta por Piotr Ilich Tchaikovsky en 1888 y estrenada el 17 de noviembre de ese mismo año en San Petersburgo.
Aunque la obra carece de un programa narrativo explícito, los apuntes conservados del compositor revelan conceptos como providencia, destino, duda, reproche, fe y consuelo, ideas que permiten entender la sinfonía como una profunda reflexión sobre la condición humana y la relación del individuo con aquello que lo trasciende.
Según la propuesta conceptual del concierto, el espíritu de esta obra puede sintetizarse en la idea de la aceptación ante un orden superior cuyo sentido permanece oculto. La música invita al oyente a emprender una búsqueda interior, a intentar descubrir aquello que permanece velado y a construir, desde la escucha, una imagen propia que acerque a esa inteligencia organizadora superior de la que el ser humano forma parte.
Bajo esa perspectiva, el concierto plantea un recorrido simbólico. La primera parte invita a contemplar la luz presente en el mundo exterior mediante la evocación luminosa de la Sevilla imaginada por Turina; mientras que la segunda propone dirigir la mirada hacia la luz interior a través de la dimensión espiritual y filosófica de la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky.