"New York, New York" se proyecta en El Otro Teatro
Este miércoles 25 de febrero, a las 20:30 horas, El Otro Teatro (Tacuary 1046) proyectará "New York, New York", el largometraje dirigido por Martin Scorsese en 1977 dentro del ciclo "Cine & jazz". La película, estrenada el 21 de junio de ese año —apenas un mes después de "Star Wars"—, fue en su momento un fracaso comercial y crítico que sumió al director en una profunda depresión y agravó su adicción a la cocaína. Con el tiempo, sin embargo, ha sido revalorada como una obra inclasificable que fusiona el realismo brutal característico de Scorsese con el artificio visual de los musicales de la era dorada de la MGM. La entrada es libre y gratuita.
La trama comienza el día de la victoria sobre Japón, cuando los soldados celebran en un salón de baile de Nueva York donde la orquesta de Tommy Dorsey toca mientras cientos de personas danzan. Jimmy Doyle (Robert De Niro), un saxofonista vestido con una llamativa camisa hawaiana estampada con monumentos de Manhattan, lanza torpes frases de seducción a Francine Evans (Liza Minnelli), una cantante de la USO que lo rechaza con inteligencia y seguridad. Al día siguiente, el azar los reúne en un taxi y los lleva a una audición en un club local. Cuando el dueño del local se niega a darles una oportunidad, Francine comienza a cantar espontáneamente, forzando la contratación de ambos como dúo.
Lo que empieza como un encuentro fortuito evoluciona hacia una relación que Scorsese describió como una "violenta tempestad de pasión y sofocante posesividad". Mientras Francine asciende gracias a su talento vocal y construye una carrera cinematográfica en Hollywood, Jimmy se mantiene como saxofonista de banda, discutiendo constantemente con los jefes sobre el estilo musical. Su narcisismo inmaduro, su agresión verbal y sus celos patológicos hacia el éxito de Francine transforman el romance inicial en un combate psicológico permanente. Cuando ella intenta desertar de la relación, se reencuentran años después en un contexto en el que ambos han alcanzado el éxito artístico, pero el reencuentro queda envuelto en una ambigüedad que niega cualquier catarsis convencional.
La película recaudó dieciséis millones de dólares contra un presupuesto de nueve, un desempeño decepcionante que sumió a Scorsese en una crisis personal. Sin embargo, con el paso de las décadas su reputación ha mejorado sustancialmente, especialmente desde el lanzamiento de una versión extendida en 1980. La crítica contemporánea reconoce que Scorsese logró lo que se propuso: crear un musical que es simultáneamente un homenaje a las convenciones de Hollywood y una crítica despiadada de cómo esas convenciones enmascaran comportamientos abusivos y de control.