La noticia fue confirmada por su familia mediante un comunicado: "Con una tristeza mayor de la que las palabras pueden expresar, debemos informar que nuestro querido Ozzy Osbourne falleció esta mañana. Estuvo acompañado de su familia y rodeado de amor. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en este momento".
El cantante venía atravesando delicados problemas de salud desde hacía años, incluyendo el diagnóstico de párkinson en 2020.
Un legado forjado en los excesos y la genialidad
Nacido como John Michael Osbourne en Birmingham, Inglaterra, en 1948, creció en un entorno obrero marcado por la posguerra. En 1969 fundó Black Sabbath junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, un cuarteto que daría forma a un nuevo sonido denso, oscuro y visceral. Con discos como Paranoid, Master of Reality o Vol. 4, Osbourne consolidó una voz única: áspera, angustiada y provocadora, que narraba la alienación urbana y los miedos contemporáneos.
Tras su expulsión de Sabbath en 1979 por abuso de sustancias, su carrera solista alcanzó nuevos picos de popularidad con álbumes como Blizzard of Ozz y Diary of a Madman, que incluyeron clásicos como "Crazy Train" o "Mr. Crowley". En paralelo, su vida personal —marcada por adicciones, episodios autodestructivos y una exposición mediática sin precedentes— lo transformó en una figura tan temida como adorada.
A comienzos de los 2000, Osbourne sorprendió al mundo con The Osbournes, un reality show que retrataba la caótica vida familiar de la estrella, junto a su esposa y mánager Sharon y sus hijos Kelly y Jack. El programa fue un fenómeno de audiencia y convirtió al cantante en un ídolo transversal, incluso para públicos alejados del metal.
El ocaso de una leyenda
En los últimos años, la salud de Osbourne se deterioró progresivamente. Problemas en la columna, cirugías, infecciones y el párkinson limitaron sus apariciones públicas, aunque nunca dejó de expresar su deseo de volver a los escenarios. En 2022 lanzó el álbum Patient Number 9, con colaboraciones de Eric Clapton, Jeff Beck y Tony Iommi, entre otros, y fue galardonado con varios premios Grammy.
Su última presentación en vivo fue en 2023 durante la ceremonia de clausura de los Juegos de la Commonwealth en Birmingham, un regreso simbólico a su ciudad natal. "Mi cuerpo ya no me responde, pero mi corazón sigue gritando rock and roll", había dicho en una de sus últimas entrevistas.
Un adiós inmortal
Ozzy Osbourne será recordado como una figura fundacional del metal, pero también como un artista que desafió todas las convenciones: del satanismo performático a la ternura familiar, del caos químico a la longevidad improbable. Su legado resuena no solo en la música, sino en la cultura popular, en la estética del exceso, en el culto a lo marginal.
"No hay más príncipes de las tinieblas. Solo queda Ozzy", escribió alguna vez un crítico musical. Hoy, el mundo del rock llora la muerte de uno de sus últimos grandes mitos. Pero su risa espeluznante, su voz desgarrada y su figura tambaleante seguirán resonando como un eco eterno en la historia del siglo XX.