Mercado de pulgas, un clásico que vuelve este sábado en Calle Palma
Este sábado 9 de julio, de 10 a 20 horas, regresa el clásico mercado de pulgas sobre Calle Palma, hoy difundido como Flea Market. La reconocida calle del microcentro asunceno se vuelve peatonal para ofrecer a los transeúntes la cuarta edición de un mercado ambulante de antigüedades, cristalería, deco, arte y juguetes de colección, entre otros materiales. La actividad, que incluye un espacio para niños, cuenta con el apoyo del Departamento de Turismo de la DGCT de la Municipalidad de Asunción.
La primera instalación de este mercado alternativo, ambulante y al aire libre, tuvo lugar el domingo 29 de agosto de 2021 en la Plaza Infante Rivarola, Villa Morra. Las siguientes tres ediciones se realizaron los días sábados sobre Palma.
"Siempre pensamos que Asunción merecía un mercado de pulgas como el de las otras grandes ciudades, no solo para promover el turismo y generar ingreso a los feriantes, sino principalmente para dar vida y movimiento a aquellos objetos que las familias asuncenas tenían guardados desde hace mucho tiempo y que necesitaban nuevos dueños que vuelvan a valorizarlos", dice Víctor Chamorro, jefe del Departamento de Turismo municipal.
Menciona que, en el marco de sus funciones, se inició "una breve investigación acerca de los mercados de pulgas ya instaurados en Asunción, como los que solía haber los días domingos sobre la calle Mariscal Estigarribia, en la recova de una conocida casa comercial, y que estaban teniendo problemas porque ya no les permitían feriar allí. Al encontrarnos con que no es algo muy sencillo por la gran logística y conocimiento que esto conlleva, nos aliamos con una empresa acostumbrada a hacer ferias y eventos de este tipo, la cual se hace responsable de la gestión más comercial, mientras nosotros desde la Municipalidad hacemos toda la gestión de permisos, convocatorias de público, actividades artísticas y facilitación para el cierre de calles. Este es otro secreto del éxito que estamos teniendo con esta propuesta, una inteligente y muy exitosa alianza público-privada".
La feria sigue creciendo, y de una cuadra que se destinaba para su instalación, ahora son dos, desde Independencia Nacional hasta Chile. "Hemos incluido algunos elementos muy importantes en toda feria, como la gastronomía y el apoyo a emprendedores con sus productos, localizados en un área específica, para no interferir la zona dedicada a antigüedades, coleccionismo, objetos raros y vintage", explicó Chamorro.
En la última edición participaron poco más de 40 feriantes con distintas ofertas. "En las últimas dos ediciones se dieron todos los factores para una jornada exitosa. El clima perfecto, la gran curiosidad del público y varios turistas internacionales alojados en hoteles céntricos", finalizó.
Arte y mercado de pulgas
No son pocos los artistas visuales que encuentran en los mercados de pulgas insumos para sus obras. Silvana Domínguez, por ejemplo, recurre habitualmente a ellos. "Los objetos nos hablan, nos miran, son un relato, me interesan las cosas donde quedó enredada la vida, por eso visito siempre los mercados de pulgas, sobre todo cuando viajo. Algunas piezas las compro para hacer obra (libros, fotos, objetos peculiares y bellos) y otras para convivir con ellas. Coleccionar para mí es vivir con más atención, vigilando el recuerdo", cuenta.
Su pasión por los objetos con historia se extiende hasta su propio hábitat. "El 99 % del mobiliario de mi casa es de segunda mano. Creo que en un tiempo en que todo se descarta o se tira por un desespero por lo nuevo y lo que está de moda, optar por lo que ya existe es una forma de resistencia a lo efímero del mundo, es una decisión política de vivir de manera más sostenible. El primer recuerdo que tengo, o acto consciente más bien, de un objeto comprado en estos lugares, es de hace 26 años. Fue un respaldo de cama de hierro antiguo cuando vivía en Chile. Tengo una gran fascinación por el Art Decó, principalmente, aunque de niña y hasta ahora colecciono piedras", finaliza.
Por otra parte, Fredi Casco, otro artista que obtuvo en mercados de pulgas piezas estratégicas para el desarrollo de distintos proyectos, cuenta que, además de comprar, en los años 90, "durante un tiempo tuve una mesa en el mercado de pulgas".