Londres: indignación por atentado contra "Los girasoles" de Van Gogh

14 Octubre de 2022
14 Octubre de 2022
Londres: indignación por atentado contra "Los girasoles" de Van Gogh
Londres: indignación por atentado contra "Los girasoles" de Van Gogh

Esta mañana se vivió un grave incidente en la National Gallery de Londres cuando un par de activistas de la organización Just Stop Oil lanzó sopa de tomate contra Los girasoles, una de las célebres obras de Vincent Van Gogh.

Una de las activistas, identificada como la londinense Phoebe Plummer, de 21 años, gritó ante la célebre pintura: "¿Qué vale más, el arte o la vida? ¿Vale más que la comida? ¿Vale más que la justicia?". Lo dicho, en un intento de desacralizar cierto tipo de consumo simbólico y orientar la atención hacia los riesgos de continuar con el uso de combustibles fósiles.

Tras lanzar consignas pegándose a la pared, tal como puede verse en videos que se viralizaron al instante, las activistas fueron detenidas, según informó Scotland Yard. Ni bien se controló el incidente, la sala del museo fue cerrada por motivos de seguridad y los visitantes desalojados. En cuanto al perjuicio, el cuadro, que data de 1888, aparentemente no presenta mayores daños, según los informes. La pintura se halla cubierta por un vidrio, y las manchas se registraron en algunas zonas del marco dorado.

Captura de algunas reacciones de redes a partir del incidente. Cortesía
Captura de algunas reacciones de redes a partir del incidente. Cortesía
Protestas 

Durante las últimas dos semanas, Just Stop Oil estuvo organizando sentatas en calles del centro de Londres, enfureciendo a conductores y viajeros. La acción de hoy parece ser una escalada en sus tácticas. (Recientemente hubo incidentes similares en Australia con un cuadro de Picasso).

En la National Gallery de Londres, las personas presentes mostraban sentimientos encontrados sobre el sentido de la protesta. Un hombre, que se negó a dar su nombre, dijo que podía entender su causa, pero que le preocupaba apuntar a “una hermosa obra de arte, que es lo mejor de la humanidad”. Y agregó: “Pueden estar tratando de hacer que la gente piense en los problemas, pero todo lo que terminan haciendo es molestar y enojar a la gente”.

Por su parte, Alex De Koning, portavoz de Just Stop Oil, declaró a The Guardian: “No estamos tratando de hacer amigos aquí, estamos tratando de hacer un cambio y, lamentablemente, esta es la forma en que sucede el cambio”.

El acto realizado en el museo es parte de una campaña de la organización para concientizar sobre la necesidad de detener el uso de productos derivados del petróleo ante la grave crisis ecológica que vive el planeta y recaudar fondos para su causa, como puede verse en este link.

Activistas de emJust Stop Oil/em lanzando sopa de tomate al cuadro de Van Gogh. Cortesía
Activistas de Just Stop Oil lanzando sopa de tomate al cuadro de Van Gogh. Cortesía
Los girasoles de Van Gogh

Como bien puede leerse en diversos portales en internet, Los girasoles (en francés, Les Tournesols, en neerlandés, Zonnebloemen) es una serie de pinturas al óleo realizadas por van Gogh. De la serie hay tres cuadros similares con catorce girasoles en un jarrón, dos con doce girasoles, uno con tres y otro con cinco.

Van Gogh pintó los primeros cuatro cuadros en agosto de 1888, cuando vivía en Arles, en el sur de Francia, y otros tres similares en enero del año siguiente. Las pinturas están realizadas sobre lienzo y miden 90 x 70 cm aproximadamente.

El artista usó en ellas un pigmento especial, el amarillo de cromo, o cromato de plomo, al cual deben su misterioso y enigmático color. La descomposición del cromato de plomo por efecto de la exposición a la luz convirtió el amarillo brillante original en un tono pardo verdoso.

Vincent van Gogh. Tres obras de la serie emJarrón con girasoles/em, pintada por el artista en Arles, en1889.
Vincent van Gogh. Tres obras de la serie Jarrón con girasoles, pintada por el artista en Arles, en1889.

Van Gogh empezó a pintar Los girasoles a finales del verano de 1888 y continuó durante el año siguiente. Su casa en Arles tenía la fachada pintada de amarillo; eso, junto con el ardiente sol mediterráneo del sur de Francia, le inspiraron para elaborar la serie, según se conjetura. Los cuadros están estrechamente ligados a la amistad entre Van Gogh y Gauguin, y uno de los cuadros fue a decorar la habitación de Gauguin en casa de Van Gogh. Por otro lado, su amigo le hizo un retrato pintando los girasoles, conservado en el Museo van Gogh de Ámsterdam. El motivo inicial de los girasoles era meramente decorativo, pues Vincent quería decorar su casa ante la inminente llegada de su amigo, y eligió un motivo que aunaba la belleza con la evocación de la naturaleza, y que además le permitía usar su color preferido, el amarillo.

En una carta, Van Gogh decía a su hermano Théo: “Con la esperanza de llegar a vivir con Gauguin en nuestro estudio, quiero pintar una serie de cuadros. Nada más que grandes girasoles... Si llevo a cabo mi plan, pintaré una docena de cuadros. El conjunto es una sinfonía en azul y amarillo. Trabajo todos los días desde que sale el sol. Porque las flores se marchitan enseguida y hay que pintarlo todo de una vez”.

Aunque la serie más famosa es la que realizó en Arles, en París también pintó girasoles, entre agosto y septiembre de 1887. En estas obras las flores aparecen solas, sin el jarrón que incorporaría más tarde en su serie arlesiana, y aparecen cortadas o marchitas, con unos colores violentos y de fuertes tonalidades, anticipando sus obras posteriores.

Vincent van Gogh. Tres obras de la serie emJarrón cos girasoles/em, pintada por el artista en Arles, en 1888. La última fue destruida por el fuego durante la Segunda Guerra Mundial.
Vincent van Gogh. Tres obras de la serie Jarrón cos girasoles, pintada por el artista en Arles, en 1888. La última fue destruida por el fuego durante la Segunda Guerra Mundial.

Las pinturas muestran girasoles en diversas etapas, desde su esplendor hasta que se marchitan. En su día, las pinturas fueron innovadoras en el uso de todo el espectro del amarillo, que Van Gogh empleó en una gama cromática conjunta con naranjas, ocres, marrones y beiges. El color está aplicado con pinceladas fuertes, agresivas, en pequeños toques salteados, destacando la plasticidad de la pintura, que crea un fino relieve en la tela, para dar volumen a los girasoles. Para resaltar el amarillo y el naranja, empleó verde y azul cielo en los contornos, creando un efecto de suave intensidad lumínica.

Para Van Gogh, el amarillo tenía un especial simbolismo, pues era el color que representaba su mundo interior. Mandó pintar de ese color su casa en Arles, donde por primera vez tenía algo propio, un espacio personal que pensaba convertir en una comunidad de artistas dedicados únicamente a la creación. El amarillo, pues, significaba para él la vida, el calor, la luz, el color del sol.

“Ahora tenemos un calor magnífico e intenso y no corre nada de viento, es lo adecuado para mí. Un sol, una luz que, a falta de un calificativo mejor, sólo puedo definir con amarillo, un pálido amarillo azufre, un amarillo limón pálido. ¡Qué hermoso es el amarillo!”, decía en una carta a su hermano Théo.

En marzo de 1987, fue noticia la compra de una pintura que mostraba un jarrón con catorce girasoles, realizada por el magnate japonés Yasuo Goto en una subasta en Christie's, en Londres, quien pagó entonces la cifra récord de 39,9 millones de dólares. La pintura está hoy en el Sompo Japan Museum of Art de Tokio. Tras la compra surgió una controversia sobre la autenticidad de la obra, polémica finalmente resuelta en 2002 con la publicación de un informe conjunto del Museo Van Gogh de Ámsterdam y del Art Institute of Chicago que confirmaba la autenticidad del cuadro.

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