Las impresiones del pintor Juan de Dios
Iniciado en el mundo de la pintura hace casi dos décadas, el pintor de San Juan Bautista (Misiones), da un pincelazo sobre su carrera, la labor del artista de los colores y el arte en el país.
En el 2002, Juanchi, nombre con el que se lo conoce también al pintor Juan de Dios Valdez, firmaba su primer cuadro. En ese entonces, tenía 16 años. En su ciudad natal, San Juan Bautista conoció al maestro Gil Alegre, un referente cultural de la zona. De esta manera, Valdez ingresó de lleno al mundo del arte. “Pero eran las primeras obras, puros ensayos”, rememora.
Entre sus referentes pictóricos, menciona a dos españoles: Mariano Fortuny y Joaquín Sorolla. “Por la naturalidad y soltura de sus obras. Y sobre todo el manejo a la perfección de la luz”, describe.
El estilo de su trabajo es muy cercano al impresionismo, por la particularidad de pintar al aire libre, directo del naturaleza, comenta. Su forma particular de vender sus cuadros es a través del contacto directo con el público. Actualmente, la galería Della Galería le compra con regularidad sus obras.
"Perjudica totalmente. Lo ideal es que uno mismo produzca y venda su obra. Son necesarios, claro, pero se quedan con una comisión a veces igual o más que el pintor solo por ser pasamano. Es muy simple: el pintor puede vender, pero el vendedor no puede pintar. Uno de los dos es prescindible".
Acerca del gusto del público dice que "cuando no están buscando temas folclóricos y tradicionales están en busca de cuadros hiperrealistas. Existe también la tendencia de ver un cuadro como un complemento y no como un objeto por sí mismo, por ejemplo, un cuadro de frutas para la cocina, unos angelitos para regalar por el bautismo del sobrino, uno que tenga mucho azul o tal color porque combina con la decoración de la sala".
Y dice que piden un Koki (Ruiz) porque vio en una revista. Incluso llegan al colmo de pedir réplicas de pintores cuyas obras son muy caras.
Vivir del arte
El artista afirma que se puede vivir del arte en el país. "Yo pago impuestos y todo, aunque el Estado no retribuye nada en mi área".
Respecto de sus obras dice "ya pinté tantos cuadros que me gustaron, que es difícil responder. Pero podría ser el primer cuadro grande que pinté en Areguá, media como dos metros por uno y medio y me iba cada día a pintar en vivo desde frente a la iglesia mirando el lago, todas las tardes durante una semana. Me encanta cuando me entero que un coleccionista adquirió un cuadro mío, me da como una garantía de que la obra va a estar bien".
La temática de sus cuadros se relacionan con los espacios rurales. "En mi caso, como siempre pinto mi entorno, trato de adaptarme a la vida del campo. Pero en Asunción hay otro ritmo, otro tiempo. En el campo, quizás lo que se sufre es la escasez de materiales, sitios para compartir con colegas, visitar actividades artísticas y sobre todo el mercado para el arte".
¿Cuál es tu sueño como pintor?
Primero, hacer una gira por todo el país, pintando. Y luego, recorrer por Latinoamérica y por último, por el mundo. Eso nomás.