Este jueves 8 de febrero, a las 19:00 horas, en el ICPA (Juan de Salazar 310 casi Artigas) se llevará a cabo el cierre del Open Studio de la Residencia flotante: La dei?xis del ri?o. Esta es la u?ltima oportunidad de visitar la exposición de registros, bita?coras y muestrarios que reflejan experiencias de ocho residentes de un viaje que se desarrolló entre el 18 y 26 de noviembre 2023, cumpliendo un trayecto que vinculó Asuncio?n, Concepcio?n y Puerto Casado, tanto por tierra como por agua, navegando el ri?o Paraguay en el barco Aquidaba?n.
Participaron de la residencia Violeta Acuña, Cecilia Avati, Leticia Alvarenga, Sandra Dinnendahl López, James Muriel, Cristian Palacios, André Rolón y Mayeli Villalba. La gestión del proyecto y el Open Studio fue responsabilidad de Sandra Dinnendahl López.
"Residencia flotante: La deíxis del río" es un proyecto desarrollado en el marco de "Puertos de Sur a Sud", programa con nodos en siete países sudamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Venezuela y Uruguay). Se trata de una iniciativa regional del Goethe Institut / Goethe Zentrum con un equipo curatorial conformado por Lorena Díez (Colombia) y Chana Mamani (Argentina), con la coordinación general de Annekatrin Fahlke (Brasil).
El proyecto se realizó gracias al apoyo del ICPA-GZ y a aportes del grupo de lectura decolonial formado en diciembre de 2022, conformado por Simone Herdrich, Sonia Cabrera, Liliana Segovia, Edu Barreto, Leticia Alvarenga, Ale Leju, Mayeli Villalba, Bettina Brizuela, James Muriel, Juan Florenciáñez, André Rolón, Violeta Acuña, Sandra Dinnendahl López, Ana Ivanova, María Suárez y Cecilia Avati.

Los residentes fueron siete personas del colectivo de lectura y un documentalista (Cristian Palacios) incluido a pedido específico de Simone Herdrich, directora del ICPA-GZ, quien propuso la idea de crear un registro para un futuro documental. A continuación el relato de Sandra Dinnendahl López.
"Nuestro viaje se inició el sábado 18 de noviembre en la Terminal de Ómnibus de Asunción. Tomamos La Santaniana de las 11:30 hs y nos bajamos frente a la plaza Agustín Pinedo de Concepción alrededor de las 19:00 horas. Esa misma noche, en la Mansión Irigoyen, comenzamos nuestro itinerario de charlas, encuentros y visitas. En el transcurso de nuestra estadía, hablamos con Elías Rodríguez, José Argüello, Jorge Coronel (tres jóvenes actores y gestores culturales), Mónica Mareco (Secretaria de Turismo), Porfirio Báez (jefe de Gabinete de la Municipalidad), Teófilo Medina (autor e historiador), Angelo Fernández (administrador del Cementerio), con lugareños curiosos que nos paraban en la calle, y con Concepción al Día (medio de prensa local). Dimos una presentación de nuestras trayectorias e intereses el domingo 19 en la Casa de la Cultura. Nos hospedamos en el hotel "Apyra'y", frente a la Municipalidad, y nos movilizamos casi exclusivamente a pie, cosa insólita en una ciudad tan moto-dependiente como Concepción. La última noche antes de partir, André brindó la primera de varias performances sonoras en una fuente vacía de la plaza de la Municipalidad.
"El martes 21 de noviembre, Mónica nos llevó a un embarcadero retirado, donde el barco Aquidabán subió a sus pasajeros. A causa de la bajada del río Paraguay, el barco no pudo parar en el puerto de la ciudad. Subimos a las 11:00 y arribamos a Puerto Casado a las 15:00 horas del día siguiente. Fueron 28 horas largas de tránsito lento, a contracorriente, con temperaturas que excedieron los 40 grados. Cada quien se refugió del calor como pudo. El viento en proa era el alivio más constante en el barco. El único intervalo de frescura se dio a las tres de la madrugada, bajo una luna creciente. Ni bien amaneció, el sol redobló su agobio.
"El miércoles 22 de noviembre, una vez en Puerto Casado (con algunos percances de hospedaje de por medio), comenzamos nuestro itinerario de recorridos con Fabio Leite (director) en Victoria Timbers S.A., la ex fábrica Carlos Casado. Hablamos con Laura Díaz (profesora del Colegio Juana María de Lara) y sus estudiantes, Raúl “Ñeko” Lagraña (ex intendente y activista de la Comisión Pro-Tierra), el Padre Martín, el artista Rodolfo “Filro,” con Juana y Julio de la empanadería Ña Leko y con lugareñxs interesadxs en nuestra presencia.
"Tres residentes partieron de Puerto Casado el viernes 24 de noviembre y lxs restantes cinco nos quedamos hasta el sábado 25. A las 23:00 horas nos subimos al Aquidabán y desembarcamos en Concepción el domingo 26 a las 16:00 horas. El viaje de retorno fue distinto; a mitad de nuestra residencia, las primeras lluvias chaqueñas en seis meses bajaron la temperatura 10 grados. Navegamos con viento en popa en apenas 17 horas.

"Una vez en Concepción, luego de unas duchas indispensables, retornamos al sitio donde iniciamos la residencia -la Mansión Irigoyen- para culminar con una cena y reflexión grupal. Hablamos de nuestras experiencias y sensaciones, de sentirnos extranjerxs y extrañxs en nuestro propio país, del distanciamiento psicoafectivo de nuestras identidades, de un desapego de las especificidades de nuestras cotidianas luchas y resistencias, de cuánto reflexionamos o de cuánto no lo pudimos hacer aún. Consideramos las dinámicas interpersonales que mudaron dentro del grupo. Explorar territorios extraños y sabernos extrañxs en esos territorios, entre locales, fueron agentes catalizadores para generar cambios en y entre nosotrxs. Aún así, este proceso de transformación -de generar y profundizar colectividad, de devenir tribu y no meramente agrupación- requiere no solo contexto sino tiempos. Alcanzamos el precipicio de esta transformación. Avistamos posibilidades latentes. Flotamos, mas sin calar profundidades.
"Hablamos también referente a estrategias y logísticas. Mencionamos algunos detalles que pudieron haber hecho la residencia más transitable. Cuestionamos la eficacia o relevancia de un proyecto artístico-cultural frente a carencias básicas de diseño urbano, transporte público, tenencia territorial, acceso a salud y educación. ¿Qué estábamos haciendo? ¿Qué queríamos lograr? ¿Y por qué? Hablamos del cansancio, el esfuerzo, las inclemencias del tiempo, las condiciones de adversidad y la dificultad de resolver comidas. Y conversamos sobre la inmensurable y grata sorpresa de hallar tanta apertura en Concepción y Puerto Casado. La generosidad espontánea fue una constante durante la residencia. En más de una ocasión habíamos recibido favores de lxs lugareñxs: caronas, comida y contactos. Descubrimos en ambas comunidades amplia receptividad a nuestra investigación y preguntas, muchas ganas de compartir vivencias y opiniones, y una expectativa de seguimiento de lxs lugareñxs hacia nosotrxs que pesa en nuestros pensamientos. A pesar de las dudas iniciales que habíamos tenido sobre nuestro ocupar territorios ajenos dentro del marco de un proyecto con temática decolonial, y a través de florecientes inquietudes, reconocimos una difusa sensación: el hacer algo significativo, inclusive importante, posiblemente urgente.
"Ese domingo 26 de noviembre a las 23:00 hs viajamos con La Santaniana a la Terminal de Ómnibus de Asunción. Llegamos con el amanecer del lunes 27".
La deíxis
Sandra Dinnendahl López, curadora del proyecto, explica así el concepto del mismo:
"Los deícticos son elementos lingüísticos cuyas interpretaciones cambian según la perspectiva de quien, donde y cuando los enuncia. Hay deícticos interpersonales (pronombres: “yo”, “vos”) temporales (adverbios de tiempo: “ahora”, “hoy”) y espaciales (adverbios de espacio: “acá”, “frente”). Son palabras cuyos significados están siempre en flujo.
"Este concepto, proveniente de estudios de lingüística, sirve para aproximarnos alegóricamente al río, como símbolo, territorio, experiencia y presencia. Hay una referencia implícita, casi inescapable, al Panta rei de Heráclito - la imposibilidad de pararse dos veces en el mismo río - y, por proximidad, al Vita flumen. A diferencia del enfoque clásico que enfatiza la importancia del cambio, de la generación, regeneración e impermanencia, la deíxis encuadra el contexto. Este paso lateral de cambio a contexto nos permite una lectura postestructural y decolonial. La deíxis exige que determinemos un sitio de enunciación, un cuerpo que emite y/o una temporalidad. Estos tres ejes son herramientas claves para deconstrucciones decoloniales de pensamientos cartesianos y modernistas. Más allá del campo abstraído ontológico, derivan directamente en conceptos específicos de estudios culturales latinoamericanos: cuerpo-territorio, intersubjetividades, identidades, diversidad, territorio y desterritorialización, modernidades y tiempos paralelos.
"La deíxis del río es una herramienta para pensar un río, o, más ajustadamente, las multiplicidades de “un” río - en este caso, el río Paraguay, que conecta Asunción, Concepción y Puerto Casado. ¿Es el río que yo nombro el mismo que vos nombras? Nos invita a examinar frases comúnmente asociadas al río; por ejemplo: “darle la espalda al río.” ¿Cuál o quién es la espalda de una ciudad? ¿Qué implica para las comunidad ribereñas, y lxs ciudadanxs que dependen cotidianamente del río Paraguay, describir a Asunción de esta manera? ¿Qué implica esa actitud para los barrios que cíclicamente sufren de inundaciones, o para los humedales y similares ecosistemas? ¿Qué significa, a nivel estado-nación mediterráneo, que creamos posible ignorar las arterias fluviales que nos conectan a toda la región y que nos proveen de agua?
"La pregunta detonadora para las charlas, visitas y entrevistas es fundamentalmente deística: ¿cuál es la relación de la persona con su río y puerto? De ahí: ¿cuál es la relación, según cada persona, de su comunidad con su río? ¿Con su puerto? ¿Qué (/ quién / cuándo / dónde) identifica como comunidad? ¿Qué identifica como río y puerto? ¿Qué conecta o separa el río?
"El nombre de esta residencia también comprende una relación con la naturaleza de ésta. 'La Residencia flotante' es una específicamente de investigación. Es la etapa preliminar de un proyecto que continuará en el 2024. En este Open Studio no encontraremos obras culminadas, sino bitácoras, registros y muestrarios que evidencian lo intrínsecamente experiencial y procesual de un viaje inacabado. No hay ideas cerradas. No estamos ancladxs. Permitimos que la corriente torrencial de información nos desplace hacia mares de incertidumbres y preguntas".