Fundada el 15 de agosto de 1919 en Weimar, trasladada a Dessau en 1925 y cerrada en Berlín en 1933 bajo la presión de los nacionalsocialistas, la legendaria Escuela de Diseño alemana continúa hasta nuestros días. Solo hicieron falta unos años, exactamente 14, para que la Bauhaus (bau: construcción, haus: casa) se convirtiera no solo en la primera escuela de diseño del siglo XX sino en un movimiento artístico que devino referente internacional en la arquitectura, el arte y el diseño.
La Bauhaus surgió de la unión de la Escuela de Bellas Artes con la escuela de Artes y Oficios a instancias del arquitecto Walter Gropius y fue conocida oficialmente como la Staatliches Bauhaus, “Casa de la construcción estatal”. El objetivo de la escuela era reformar la enseñanza de las artes transformar la sociedad burguesa. Para Gropius la base del arte estaba en la artesanía: los artistas tenían que volver al trabajo manual.
La pretensión de la escuela era unir todas las artes, estableciendo así una nueva estética que abarcaría todos los ámbitos de la vida cotidiana, “desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo” (Heinrich von Eckardt). Por primera vez el diseño industrial y el gráfico fueron considerados como profesiones, ya que se establecieron sus bases normativas y sus fundamentos académicos, tales y como los conocemos en la actualidad.
Uno de los principios que guiaron a la Bauhaus fue “la forma sigue a la función”, por lo que en arquitectura los diferentes espacios eran diseñados con formas geométricas según la función para la que habían sido concebidos. La Bauhaus es sinónimo de modernidad, colores primarios, nuevas concepciones del espacio y de la forma e integración de las artes.
Desde el momento de su apertura los objetivos de la escuela fueron recogidos en su manifiesto: “La recuperación de los métodos artesanales en la actividad constructiva, elevar la potencia artesana al mismo nivel que las Bellas Artes e intentar comercializar los productos que, integrados en la producción industrial, se convertirían en objetos de consumo asequibles para el gran público”.
Con la idea del arte como respuesta a las necesidades de la sociedad se pretendía eliminar las diferencias entre artistas y artesanos, además de intentar vender los productos realizados en la escuela para dejar de depender del Estado, que hasta ese momento la subsidiaba.
La Bauhaus fue un taller interdisciplinario e internacional de ideas en el que se condensaron diferentes opiniones, teorías y estilos: en busca del nuevo hombre, el nuevo edificio, la nueva vivienda. En síntesis, se trataba de un enfoque abierto de métodos e ideas. La Bauhaus buscaba repensar el mundo.