Un 23 de diciembre de 1881 nacía en Moguer, Huelva, el poeta español Juan Ramón Jiménez.
Cursó el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Puerto de Santa María (Cádiz) y, más tarde, ingresó en la Universidad de Sevilla para estudiar derecho, carrera que abandonó para seguir su vocación artística.
En un principio, el poeta quiso ser pintor, pero la lectura de Rubén Darío y de los escritores románticos hizo que se volcara a la poesía.
Sus primeras colaboraciones en la revista madrileña Vida Nueva fueron acogidas con entusiasmo por los modernistas, por lo que decidió trasladarse a Madrid en 1900 y publicar ese mismo año sus dos primeros volúmenes de versos, Ninfeas y Almas de violeta, títulos que le fueron sugeridos por Ramón del Valle-Inclán y Rubén Darío.
La muerte de su padre le causó fuertes crisis nerviosas que lo obligaron a pasar largas temporadas en sanatorios de Burdeos y Madrid. En esta época, sin embargo, escribió Rimas (1902), Arias tristes (1903) y Jardines lejanos (1904), que configuraron una poética más en la línea de Gustavo Adolfo Bécquer, impregnada de musicalidad, nostalgia y amor por la naturaleza, con metros sencillos en los que predomina el octosílabo y un ritmo fluido.
Entre 1905 y 1912 el autor se trasladó de vuelta a su pueblo natal. Durante este periodo redescubrió la naturaleza del campo y escribió varios volúmenes de orientación modernista: Elegías (1908-1910), Olvidanzas (1909), La soledad sonora (1911), Poemas mágicos y dolientes (1911), Melancolía (1912) y Laberinto (1913), así como el célebre Platero y yo (1914).
De regreso a Madrid conoció a Zenobia Camprubí, con quien se casó en Nueva York en 1916. En esta nueva etapa de su vida escribió Sonetos espirituales (1914), Estío (1916) y Diario de un poeta recién casado (1917).
Estas últimas obras ejercerían una gran influencia en la obra inicial de los poetas de la generación del 27, entre los cuales estaban Jorge Guillén, Pedro Salinas, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre.
Con el estallido de la guerra civil española el poeta fue nombrado agregado cultural en Washington. Después de vivir en Estados Unidos y Cuba se instaló en Puerto Rico, donde enseñó en la universidad y se dedicó a retocar gran parte de su obra. A esta última época pertenecen los libros La estación total (1946), Romances de Coral Gables (1948) y Animal de fondo (1949).
Fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1956 y falleció dos años después en San Juan de Puerto Rico.