Falleció Sebastião Salgado
El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado murió a los 81 años, según anunció la Academia de Bellas Artes en París. La noticia fue confirmada por el Instituto Terra, organización no gubernamental que él mismo fundó.
"Sebastião fue mucho más que uno de los grandes fotógrafos de nuestro tiempo. Junto con su compañera de vida, Lélia Deluiz Wanick Salgado, sembró esperanza donde había devastación e hizo florecer la idea de que la restauración ambiental es también un profundo gesto de amor por la humanidad. Su lente reveló el mundo y sus contradicciones; su vida, el poder de la acción transformadora", expresó el comunicado oficial.
Considerado uno de los máximos exponentes de la fotografía social y documental del siglo XX y XXI, Salgado dedicó su existencia a retratar la dignidad, el sufrimiento y la resistencia de las comunidades más vulnerables del planeta. Su lente recorrió más de 120 países en proyectos de largo aliento que marcaron la historia del fotoperiodismo.
Nacido el 8 de febrero de 1944 en Minas Gerais, Brasil, se licenció en Economía y abandonó su carrera en el Banco Mundial durante la década de 1970 para dedicarse completamente a la fotografía. Comenzó a realizar trabajos profesionales en 1973, y pronto su obra se distinguió por una estética poderosa en blanco y negro y un profundo compromiso ético.
Sus trabajos Workers (1993), Migrations (2000) y Genesis (2013) no solo capturaron imágenes impactantes, sino que plantearon preguntas esenciales sobre la humanidad, el medioambiente y el desarrollo. Entre sus libros destacan Terra (1997), Retratos de niños caminando (2000), África (2007), Génesis (2013), Aroma de un sueño (2015), Kuwait. Un desierto en llamas (2016), Oro (2019) y Amazonia (2021).
En 1994, junto a su esposa y colaboradora constante, Lélia Wanick Salgado, fundó Amazonas Images, agencia dedicada exclusivamente a sus proyectos. Años más tarde, ambos iniciaron un ambicioso proceso de reforestación en su hacienda familiar en Minas Gerais, para el que crearon el Instituto Terra, modelo de restauración ambiental reconocido internacionalmente. La empresa logró replantar más de dos millones y medio de árboles, recreando un bosque con 150 especies.
Desde 1990, Salgado había dejado de fotografiar personas para centrar su trabajo en el compromiso social, las prioridades ambientales y la sostenibilidad. Llevaba mucho tiempo viviendo en París, donde desarrolló sus últimos proyectos.
El artista recibió innumerables premios y distinciones, incluyendo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, la Medalla de Oro de la Royal Photographic Society y el nombramiento como Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO. En 2014, su vida y obra fueron retratadas en el documental La sal de la tierra, dirigido por Wim Wenders y su hijo, Juliano Ribeiro Salgado, nominado al Oscar.
En una entrevista con la AFP en abril de 2024, Sebastião Salgado reflexionó sobre su legado: "Solo me falta morir ahora. Tengo 50 años de carrera y cumplí 80 años. Estoy más cerca de la muerte que de otra cosa. Una persona vive, como máximo, 90 años. Así que no estoy lejos, pero sigo fotografiando, sigo trabajando, sigo haciendo las cosas del mismo modo. No tengo ninguna preocupación ni ninguna pretensión sobre cómo seré recordado. Mi vida está en mis fotos y nada más".