Falleció Oscar Centurión Frontanilla
Oscar Centurión Frontanilla murió hoy en Río de Janeiro, la ciudad que en los últimos años había elegido para vivir. Arquitecto y artista, se destacó por su incansable labor en defensa del patrimonio arquitectónico y cultural.
Nacido el 13 de marzo de 1955 en Asunción, se graduó en 1980 de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y se especializó en Planificación Urbana y Territorial en Edimburgo, Reino Unido, en 1983, así como en Conservación del Patrimonio en el ICCROM en 1990.
Entre 1979 y 1981, estudió diseño, pintura e historia del arte en el Centro de Estudios Brasileños bajo la tutela de Livio Abramo, y posteriormente, en 1985 y 1986, participó en talleres de supervisión con Olga Blinder en el IDAP.
De 1978 a 1981, junto a Jorge Vera y Viviana Ocampos, coordinó la galería de arte y estudio de arquitectura "Casa Taller", donde se realizaron exposiciones de reconocidos artistas como Livio Abramo, Edith Jiménez y Miguela Vera.
A partir de 1988, comenzó a exponer sus propias pinturas y dibujos en muestras individuales en diversas galerías de Asunción, incluyendo Artesanos, Lamarca y Patio López. Participó en exposiciones colectivas en Paraguay y en el extranjero, en ciudades como Buenos Aires, La Paz, Guadalajara, Washington D.C., Luxemburgo, Bruselas, París y Madrid.
Sobre su obra, escribió una vez Ticio Escobar: “Oscar Centurión entró en escena con una imagen bullente de convencidas formas torrenciales. Irrumpió, en verdad, como un torbellino, sin previo aviso y sin permiso y sus fuerzas desordenadas y sus signos nerviosos llenaron de golpe metros de telas o se refugiaron en papeles pequeños latiendo furiosos y jadeantes. 'Es como un juego', decía. Y era como un juego. Al menos cumplía los requisitos severos del orden de los juegos referidos siempre a la ficción y a la escena, al entretenimiento y la nostalgia”.
Luly Codas, por su parte, caracterizó así su trabajo: “Desborde de energía alternativa, entusiasmo de la pintura paraguaya actual. Oscar Centurión 'es un soñador, dejémosle soñar'. Compartamos con él este descontrolado deseo de expresarse. Entusiasmémonos con el fluir de esta pintura desordenada y fresca, informal y expresiva, vital y fantasiosa, como monólogo sin control crítico”.
Además de su labor artística, Centurión Frontanilla fue docente en la Facultad de Arquitectura de la UNA entre 1979 y 1981, y desde 1991, diseñó e implementó la carrera de Conservación del Patrimonio. Asesoró a diversas instituciones culturales hasta sus últimos días y fue miembro activo de organizaciones dedicadas a la protección de bienes culturales y la planificación ambiental.