El país despertó con una triste noticia. Esta madrugada, a los 73 años, falleció Luis D'Oliveira, el actor que supo llenar de humor los escenarios del teatro paraguayo y los sets de la televisión local.
D'Oliveira estaba internado en el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) por serios problemas de pulmón. Nacido en 1949, había cumplido ya 53 años de trayectoria, con una carrera que comenzó en la adolescencia en una compañía de la conocida maestra Mercedes Jané. El teatro lo vio desempeñar múltiples actividades, como utilero, apuntador y maquinista.
En sus inicios, a mediados de los años 60, dedicó su labor actoral al teatro infantil. Había estudiado declamación con Chinito Delmás y teatro con Jané. También hizo radioteatro.
En los años 70 fue parte del elenco de uno de los grandes éxitos del teatro popular paraguayo: Plata yvyguy rekávo, junto a César Álvarez Blanco y Rafael Rojas Doria (Los Compadres) y Alejo Vargas. También participó en obras de Mario Halley Mora y actuó en radio y televisión junto a José Olitte, otro destacado cómico.
A comienzos de este mes la Cámara de Diputados aprobó, tras muchos años de espera, el proyecto que otorgaba pensión graciable al actor.
Consternación en la comunidad artística
Como una cruel paradoja, Luis D'Oliveira falleció en el Día Internacional del Teatro. Las reacciones ante la muerte del actor no se hicieron esperar. La escritora Delfina Acosta publicó en su muro: "La risa está de duelo. El humor, esencia de la vida, hoy se apagó en dos grandes humoristas: Luis D' Oliveira, paraguayo, y Enrique Pinti, argentino". Efectivamente, la partida de D'Oliveira coincide con la del gran humorista argentino.
La directora de teatro Raquel Rojas, por su parte, señaló: "Tristeza en el Día Mundial del Teatro (en la pospandemia). Se nos van de la escena dos grandes comediantes, maestros en el arte de la risa, Luis D'Oliveira (Paraguay ) y Enrique Pinti (Argentina). ¡Tristeza por quienes nos regalaron tantas alegrías!
Otros miembros de la comunidad artística subrayaron la poca asistencia recibida por el actor durante los momentos más difíciles de su enfermedad. Emilio Barreto escribió: "Gran humorista, quien no ha tenido atención adecuada por parte de este gobierno inepto y delincuente".