17 de mayo: muerte de Sandro Botticelli

El infierno de Botticelli: la obra oculta del maestro florentino

Documental sobre el "Mapa del Infierno" revela los secretos de una de las creaciones más enigmáticas del pintor renacentista, basada en la Divina Comedia de Dante Alighieri y compuesta por 102 dibujos que permanecieron ocultos durante siglos.
Sandro Botticelli, "La mappa dell'Inferno", 1480 -1490. 33 x 47 cm. Museo de Luxemburgo. Detalle

Hoy se cumplen 514 años de la muerte de Alessandro Filipepi (1445-1510), conocido mundialmente como Sandro Botticelli, quien falleció un 17 de mayo en su Florencia natal. El maestro renacentista desarrolló una carrera artística que atravesó el complejo periodo del Quattrocento, dejando un legado pictórico que trascendió los siglos. Desde joven, frecuentó los principales talleres de pintura toscanos antes de entrar al servicio de Lorenzo de Medici, "el Magnífico", gobernante de facto de la República de Florencia, reconocido mecenas, diplomático, banquero, poeta y filósofo.

El contexto histórico en que Botticelli desarrolló su obra estaba marcado por la influencia del monje Girolamo Savonarola, confesor de Lorenzo de Medici y promotor de la quema de libros considerados licenciosos. Sin embargo, la estética de Botticelli se distanció radicalmente de ese oscurantismo, reflejando en sus pinturas el impulso de la belleza y la sensualidad, tanto en sus creaciones paganas como religiosas.

Antes de convertirse en pintor, Botticelli ejerció como orfebre durante dos años, para luego formarse como aprendiz del influyente Filippo Lippi. A los 24 años, en 1470, ya dirigía su propio taller, lo que le permitió establecer relaciones con la poderosa familia Medici, para quienes realizaría algunas de sus obras como La primavera, El nacimiento de Venus y Palas y el centauro.

La capacidad del artista florentino para mostrar el dinamismo de los cuerpos queda patente en Escenas de La historia de Nastagio degli Onesti (1483), uno de los tres cuadros de su autoría que conserva el Museo del Prado. Para 1475, Botticelli ya había incluido su autorretrato en La Adoración de los Reyes Magos, obra en la que también representó a miembros de la familia Medici y otros personajes destacados de la época.

Sandro Boticcelli, Escenas de La historia de Nastagio degli Onesti, 1843. Museo Nacional del Prado.

Entre sus obras más célebres destaca El Nacimiento de Venus, que narra cómo el mar fecundado por el impetuoso Saturno se encarna en la belleza de Venus, símbolo de la unión entre dioses y humanidad. Se cree que la modelo para esta figura central fue Simonetta Vespucci, amante de Lorenzo el Magnífico y musa inspiradora para muchas de las figuras femeninas en las obras del pintor, con quien habría mantenido una relación, aunque nunca contrajo matrimonio.

Sandro Botticelli, El nacimiento de Venus, 1484. 278.5 x 172.5 cm.

Otra obra fundamental en su producción es La Primavera (1482), basada en el texto de Lucrecio, De la naturaleza de las cosas. En ella aparece Venus vestida en el centro de la composición, flanqueada por las tres Gracias y Mercurio a la izquierda, mientras que a la derecha se observa a Céfiro, dios del viento del oeste, raptando a la ninfa Cloris, quien se transforma en Flora, diosa de las flores y los jardines.

Sandro Botticelli, Primavera, 1480-1485. Palacio de los Uffizi, Florencia.

En 1481, Botticelli fue convocado a Roma para participar en la decoración de la Capilla Sixtina junto a Pietro Perugino, Cosimo Rosselli y Domenico Ghirlandaio, encargándose de representar episodios significativos de las vidas de Moisés y Cristo. Posteriormente, en 1483, realizó el retrato de la boda de Gianozzo Puci y Lucrecia Binni para el Museo del Prado, donde muestra a ambas familias mediante sus escudos heráldicos.

Sin embargo, una de sus creaciones más enigmáticas es el Mapa del Infierno, obra que permaneció oculta durante años en las bóvedas del Vaticano. Basada en el Canto V de la Divina Comedia de Dante Alighieri, esta creación presenta nueve círculos que representan: limbo, lujuria, gula, avaricia y prodigalidad, ira y pereza, herejía, violencia, fraude y traición.

El documental Botticelli Inferno, producido por Dan Brown, autor de El Código Da Vinci, revela los misterios de esta obra compuesta por 102 dibujos que fueron escaneados en alta definición y que actualmente se encuentran distribuidos entre la Galería Uffizi y la Biblioteca del Vaticano. La producción, dirigida por Ralph Loop, examina las ilustraciones que conforman la obra y revela trazos esbozados y posteriormente borrados por el pintor, así como las formas y expresiones faciales que modificó durante el proceso creativo.

El filme, disponible en Prime Video, recorre locaciones por toda Europa incluyendo Florencia, Roma, Londres, Berlín y Escocia, explorando el viaje por el inframundo que Botticelli plasmó visualmente. También relata la anécdota de Friedrich Lippmann, director del Museo Kupferstichkabinett de Berlín, quien en 1882 trasladó 85 de los 102 dibujos de Botticelli a dicha institución.

A pesar de su brillante carrera, tras su muerte el 17 de mayo de 1510, Sandro Botticelli cayó en el olvido durante varios siglos. No sería hasta mediados del siglo XIX cuando su figura fue redescubierta y reivindicada, para beneficio de la Galería Uffizi en Florencia, que hoy alberga la mejor colección de sus pinturas.