El cine francés pierde una gran figura: murió Jean-Paul Belmondo
El actor francés Jean-Paul Belmondo ha fallecido este lunes a los 88 años en su domicilio en París a la edad de 88 años. “Estaba muy cansado desde hacía algún tiempo. Se apagó tranquilamente”, precisó su abogado, Michel Godest, a France-Presse.
El diario El País señala que “en Belmondo se unifican las dos grandes líneas del cine francés, que son también las del cine europeo: por un lado, fue un ícono de la modernidad que trajo consigo la Nouvelle Vague, y que rodó con los grandes de su tiempo, como su descubridor Jean-Luc Godard, pero también con François Truffaut, Alain Resnais, Claude Chabrol y Jean-Pierre Melville. Por otro lado, el del eterno caradura, el del feo ligón y pícaro a la francesa, el protagonista de películas taquilleras pensadas para el gran público. En su país, además, la leyenda de Belmondo va unida a la del otro grande de su tiempo, Alain Delon. Fueron amigos, y nunca hubo rivalidad, sino camaradería que les sirvió incluso para retroalimentarse en títulos como Borsalino y Uno de dos”.
Belmondo, a quien los íntimos llamaban “Bébel”, era hijo de un escultor de origen italiano y una pintora que solía tomarlo como modelo para sus obras. Había nacido en 1933 en Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París, y se lo recuerda como mal alumno, aficionado al fútbol y boxeador profesional. Inició su carrera de actor en la adolescencia, no sin dificultades, ya que en 1955 fue rechazado por el Conservatorio de París.
Protagonizó películas hoy de culto, como À bout de souffle (Sin aliento), de Jean-Luc Godard, L'homme de Rio (“El hombre de Río”), La sirena del Mississippi y Une femme est une femme (Una mujer es una mujer). Otros títulos notables de su filmografía son El magnífico, el mencionado Borsalino, El profesional, o El clan de los marselleses. En estas películas realizó él mismo las escenas de acción, sin dobles.
Su participación en la película de Jean-Luc Godard (À bout de souffle) lo convirtió en una de las principales figuras de la Nouvelle Vague. Filmó más de 80 películas de muchos géneros, incluidos comedias y thrillers. También trabajó bajo la dirección de Vittorio de Sica y Angès Varda.
Ganó el Premio César 1989 al mejor actor por El imperio del león (1988), premio que rechazó. En 2016 ganó el León de Oro a toda su trayectoria en el Festival Internacional de Cine de Venecia.
Belmondo sufrió un derrame en 2001, recuerda Infobae, y su salud quedó muy delicada desde entonces. Tras una larga convalecencia pudo recuperar buena parte de su cuerpo, además de su famosa sonrisa burlona.
Su último trabajo fue en 2009, en la película Un homme et son chien (Un hombre y su perro), de Francis Huster. Fue quizás la estrella más popular de los años 60 y, sin embargo, nunca había buscado ese destino: “Quería ser payaso, siempre iba al circo. Fue solo eso lo que me gustó. Boxeo y circo”, aseguraba.