El Centro Cultural de la República El Cabildo fue alcanzado por el fuego
Además del centenar de casas precarias de la zona que se estiman destruidas por el gran incendio que se desató en vísperas de Navidad, poco antes de las 23 horas del jueves, el fuego alcanzó al Centro Cultural de la República El Cabildo (Avenida de la República casi Alberdi). Las campañas no dieron resultado. Es el lamento que recorre las redes. La pirotecnia una vez más cobró sus víctimas.
“El incendio se inició en las casas de abajo (en la Chacarita) y rápidamente ascendió hasta las oficinas administrativas. En el Cabildo hay un piso que ocupa el Parlamento del Mercosur y otro que ocupa la Orquesta Sinfónica del Congreso, y creo que ambos fueron también afectados”, explicó Luis Vera, jefe de prensa de la institución, en comunicación con El Nacional.
La directora del centro cultural, Margarita Morselli, informó a los medios que el depósito donde se guardan los instrumentos de la orquesta, así como un generador, resultaron quemados. Sin embargo, aclaró que las zonas donde se guardan obras de arte y objetos de valor patrimonial están a salvo.
Además de la sala de exposiciones temporales, una biblioteca, un auditorio y una sala donde se exponen testimonios de la función que tuvo el inmueble como sede de los poderes políticos de la República, el Centro Cultural El Cabildo -inaugurado en 2004- alberga el Museo de la Música (instrumentos, premios, discos, vestuarios y fotografías de artistas como Luis Alberto del Paraná, Agustín Pío Barrios “Mangoré”, Mauricio Cardozo Ocampo, Agustín Barboza, Herminio Jiménez y José Asunción Flores) y el Museo del Cine y Video (películas y series televisivas hechas en nuestro país, equipos, objetos y fotografías). Asimismo, tiene un espacio destinado a cultura material indígena, llamada Sala Boggiani, y una sala de arte sacro con tallas de las antiguas misiones jesuíticas y franciscanas, así como piezas relacionadas con la historia nacional.
El edificio fue construido entre 1844 y 1854 bajo el gobierno de Carlos Antonio López, quien en 1857 inauguró allí la sede del Congreso Nacional. Sus constructores fueron Manuel Riquelme y Pascual de Urdapilleta. Allí funcionaron durante un tiempo el Ejecutivo y el Legislativo, y luego solamente este último, hasta 2003.
Hoy se presume que su estructura está en riesgo. A la pérdida de bienes de unas cien familias humildes que habitan la zona, y que literalmente quedaron en la calle, el incendio suma este daño al patrimonio cultural, cuya magnitud no se ha precisado hasta el momento.