En el centenario de la muerte de Claude Monet (1840-1926), dos de sus obras hasta ahora inaccesibles al público saldrán a subasta en París. La casa Sotheby's presentará "Les Îles de Port-Villez" (1883) y "Vétheuil, Effet du Matin" (1901), ambas procedentes de colecciones particulares y sin exposición pública durante más de un siglo.
"Les Îles de Port-Villez" permaneció 115 años fuera de la vista del público. La última vez que se exhibió fue a principios del siglo XX en la galería neoyorquina del marchante Paul Durand-Ruel. Hasta ahora solo se conocía por reproducciones fotográficas en blanco y negro. La pintura muestra las islas boscosas del Sena con tonalidades verdes y azules, ejecutadas con pinceladas dinámicas. Sotheby's la estima entre 3 y 5 millones de euros.
"Vétheuil, Effet du Matin", datada en 1901, no se mostraba al público desde 1928. La obra refleja la madurez del artista, ya consolidado como figura central del impresionismo. El río Sena ocupa la mayor parte del lienzo, permitiendo a Monet concentrarse en las mutaciones atmosféricas y los reflejos acuáticos, una obsesión que caracterizaría sus investigaciones tardías. Su valor estimado oscila entre 6 y 8 millones de euros.

Entre ambas pinturas median casi veinte años de evolución creativa. La primera corresponde al período en que Monet, instalado en Giverny, exploraba el río desde su barca-estudio. La segunda lo muestra como un maestro que ya no pintaba objetos del paisaje sino los propios fenómenos de luz y atmósfera. Thomas Bompard, codirector del departamento de arte moderno de Sotheby's París, describió a Monet como "un explorador que desembarca en un territorio desconocido y utiliza su embarcación como instrumento de libertad".
Monet nació en París en 1840 y creció en Le Havre. En sus primeros años sobrevivió dibujando caricaturas comerciales. El marchante Durand-Ruel fue clave en su carrera, no solo como vendedor sino también como financista que le permitió comprar su casa en Giverny. Falleció en 1926, después de operaciones oftalmológicas que le devolvieron la visión parcial y le permitieron pintar hasta sus últimos meses.
La subasta refleja la transformación del mercado del impresionismo, un movimiento que durante décadas fue rechazado como incompetente. En 2019, el lienzo "Meules" alcanzó 110 millones de dólares, récord para una obra impresionista.