"De la tierra y el tiempo" se inaugura en el Centro Cultural del Lago
El domingo 12 de abril, a las 11:00 horas, se inaugurará la exposición "De la tierra y el tiempo", que reúne a cinco artistas de la familia Zaldívar: Marité Zaldívar, Amelí Schneider, Juan José Ivaldi, Jimena Zaldívar y Guillermo Zaldívar. Será en el Centro Cultural del Lago en Areguá. La entrada es libre y gratuita.
Ysanne Gayet, anfitriona del centro cultural, señala que la exposición reúne a familiares de la maestra de la cerámica Keka Zaldívar, quien fue vecina de Artesanía Sambucu, su galería en San Lorenzo durante los años setenta y ochenta, donde exponía y vendía su cerámica esmaltada.
"Si bien esta muestra no es un homenaje a la gran ceramista, sin duda todos estarán pensando en ella mientras admiran los trabajos y creaciones de las nuevas generaciones de la familia Zaldívar", agrega.
Por su parte, Juan Florenciañez, responsable de la investigación curatorial, las entrevistas y el texto crítico, explica que esta exposición reúne a cinco artistas paraguayos que comparten sangre, memoria y un origen común en el barro. "Se trata de una familia que a lo largo de tres generaciones ha producido artistas, gestoras culturales y maestras, configurando un linaje de prácticas artísticas", señala. Agrega que no es un movimiento estético ni una escuela formal, sino un modo de vivir donde la creación fue siempre el centro de lo doméstico, lo afectivo, lo ético y lo filosófico.
Escribe que "De la tierra y el tiempo" es una muestra de generaciones, donde lo que se presenta no es un legado cerrado, sino una genealogía creativa en plena actividad, en la que cinco lenguajes artísticos distintos comparten una misma raíz y se despliegan en direcciones propias. "Ese punto de origen tiene nombre: Keka Zaldívar, ceramista, docente y gestora cultural nacida en Paraguarí en 1927, condecorada por el Congreso de la Nación como Maestra del Arte, quien hizo de su casa en San Lorenzo un espacio de irradiación artística cuando las instituciones formales del país eran prácticamente inexistentes", explica.
Florenciañez señala que de ese núcleo se desprenden las prácticas que la muestra presenta: Marité Zaldívar, que trabajó la instalación y actualmente trabaja la escultura y la cerámica, presentando vasijas y recipientes; Amelí Schneider Zaldívar, que desarrolla la ilustración, la pintura acrílica destacada en el libro infantil ilustrado y actualmente la pintura matérica con pigmentos naturales; Juanjo Ivaldi Zaldívar, que ejerce la fotografía desde Islandia; Guille Zaldívar, que trabaja la cerámica en continuidad directa con la tradición familiar; y Jime Zaldívar, que transita el dibujo, la pintura y el texto como imagen.
Agrega que el proceso curatorial se construyó a partir de entrevistas realizadas a cada artista, cuyas voces constituyen la materia prima. Señala que este procedimiento responde a una premisa: cuando se trabaja con un grupo de artistas unidos por vínculos familiares y por una historia compartida de varias décadas, el discurso curatorial más riguroso es el que se articula desde el testimonio y la experiencia de quienes producen. Menciona que Marité habla de "un hilo invisible" que conecta a la familia desde la libertad y la independencia. Amelí describe una transmisión que no pasa por la técnica sino por "la libertad de expresión, de encontrarse con uno mismo a través de un material". Juanjo evoca desde Islandia una escena fundacional: "Las ideas y la inspiración estaban en el aire en esas casas". Guille nombra la voluntad de "continuar la tradición familiar y honrar la labor de abuela en la cerámica". Jime reconoce una filtración inevitable: "Hoy me encuentro dibujando plantas, quizás no solo por una fascinación propia, sino por haber crecido dentro de esa fascinación".
Señala que cada artista trabaja con poéticas diferentes, y que esa diversidad dentro de una matriz compartida es lo que vuelve visible la diferencia entre heredar una técnica y heredar una sensibilidad. "Esta exposición hace visible cómo ciertas formas de estar en el mundo se transmiten por inmersión, por convivencia, por contacto cotidiano con la materia y con otros cuerpos que crean", concluye.
La muestra permanecerá abierta en los horarios habituales del Centro Cultural del Lago.