Artes visuales

"Cuencas húmedas": Se inaugura el ciclo artístico en San Bernardino

Víctor Beckelmann, Gustavo Benítez, Jorge Enciso, Juan Franco Maida, Mónica González, Francene Keery, Alejandra Mastro, Javier Medina Verdolini, Uchi Pusineri y la artista alemana Johanna Reich reflexionan sobre contaminación, extracción de recursos y degradación de ecosistema frágil mediante investigación visual crítica.
Victor Beckelmann, Sin título (Recóndito San Bernardino), 2026. Fotografía sobre tela, pintura. Medidas variables. Cortesía del artista Cortesía del artista

Este viernes 6 de febrero de 2025, a las 19:00 horas, se inaugurará la exposición "Cuencas Húmedas #1. Arte y Naturaleza en San Bernardino". La muestra reúne obra de los artistas Víctor Beckelmann, Gustavo Benítez, Jorge Enciso, Juan Franco Maida, Mónica González, Francene Keery, Alejandra Mastro, Javier Medina Verdolini, Uchi Pusineri y de la artista alemana Johanna Reich. La curaduría y los textos están a cargo de Fernando Moure. Será en el Hotel Villa María / Casa del Val de San Bernardino. La entrada es libre y gratuita

Esta exposición constituye el primer episodio de un circuito artístico denominado "Cuencas húmedas", el cual busca potenciar tendencias visuales actuales vinculadas a formas naturales o inspiradas en la naturaleza y el medio ambiente. Las obras, realizadas en soportes como cerámica, fotografía, videoarte y objetos escultóricos, proponen un eje creativo concentrado en el área geográfica de la Cuenca de la Laguna Ypakarai y sus elementos físicos. El discurso curatorial señala que los artistas han prestado atención a los imaginarios y procesos simbólicos del paisaje, trabajando a partir de sus componentes térreos, vegetales, acuáticos o aéreos. El conjunto aporta una visión multifacética y fragmentada de las formas inherentes a la naturaleza, interpretadas desde una sensibilidad contemporánea.

Mónica González, Acuífero Guaraní fósil, 2025. Cerámica, cristal y pigmentos. 60 cm de diámetro. Cortesía de la artista.

El texto que presenta la muestra señala que el ámbito de la naturaleza y el medio ambiente en la creación visual actual del Paraguay se ha convertido en objeto de una creciente investigación práctica y teórica. Este denominado 'giro ambiental' pertenece a un ámbito de creación visual y audiovisual también ocupado y preocupado en pensar el impacto de la actividad antrópica, en documentar especies vivientes o en celebrar a la naturaleza de manera romántica. Los diez artistas aseguran tránsitos reflexivos y críticos entre el paisaje natural y el idealizado, entre medio ambiente y salud, o intermediando los conceptos epistémicos de naturaleza y cultura.

Victor Beckelmann, Sin título (Recóndito San Bernardino), 2026. Fotografía sobre tela, pintura. Medidas variables. Cortesía del artista

El material señala que los autores declaran una impronta material y poética resistente en un tiempo que pide voz y coraje para proteger las áreas vecinas a la Laguna Ypakarai. La situación del deterioro de la calidad de vida y la contaminación ambiental es evidente; se ha abusado del entorno, explotando sus recursos con el aumento de la población, el extractivismo y el enriquecimiento individual antes que el comunitario.

En otro apartado explica que el humedal de la Cuenca del Ypakarai es un bioma frágil y vulnerable que, sometido a las exigencias de usos urbanos sin planificación, se transforma en un valle caliente, deforestado, con aguas contaminadas y superpoblado. Consciente del daño causado a este privilegiado y frágil ecosistema, surge el proyecto 'Cuencas húmedas' para potenciar nuestra conciencia ambiental, buscando establecer un diálogo que no sólo es visual sino político, presentado de manera horizontal y sincera al público mediante un enfoque afectivo y respetuoso con este entorno.

Jorge Enciso, Raíces de la Serie Cuentos mestizos, 2024. Instalación cerámica. Cortesía

"Todos los seres vivos, las tierras, los vegetales, las aguas y el aire deberían ser sujetos de pleno derecho, es decir, tener protegidas sus condiciones de vida ilimitadamente. Abogamos, desde esta iniciativa y circuito artístico —que se replicará próximamente en la orilla opuesta, en Areguá—, por elevar el debate sobre la política ambiental de esta Cuenca. Un lugar único y al límite de su capacidad, un espacio que aspira a ser sostenible y que no puede degradarse por malas prácticas, codicia o irresponsabilidad", concluye.