Música

Bad Bunny domina los Grammy Latinos con cinco galardones

El puertorriqueño conquistó el Álbum del año con "Debí tirar más fotos" en una gala marcada por sorpresas. Los argentinos Ca7riel & Paco Amoroso obtuvieron cinco premios en su primera nominación.
Bad Bunny recibe el premio al Álbum del Año durante la 26.ª edición de los Premios Grammy Latinos. (Foto de Valerie Macon / AFP)

El reguetonero Bad Bunny se llevó el Grammy Latino al Álbum del Año y cerró una noche triunfal este jueves en Las Vegas, en una gala marcada por sorpresas según AFP. La estrella puertorriqueña llegó como gran favorito a la 26ª edición de los premios y se alzó con cinco de sus 12 nominaciones gracias a Debí tirar más fotos, disco que lo llevó a una exitosa residencia de tres meses en su natal Puerto Rico.

"Gracias a todas las personas que trabajaron en este álbum, son muchos y los llevo a todos en mi corazón", dijo Benito Antonio Martínez Ocasio al aceptar su galardón. La colaboración de varios artistas, señaló el puertorriqueño —uno de los más reproducidos del mundo—, fue clave para el éxito del disco que dio espacio a talentos emergentes de la isla.

Bad Bunny dedicó su premio a "todos los niños y jóvenes de Latinoamérica". El artista, quien había declinado incluir a Estados Unidos en su gira mundial —que arranca este mes— debido a la arremetida migratoria del presidente Donald Trump, expresó: "No importa de donde vengan, no olviden de donde vienen". "Hay muchas maneras de hacer patria y defender nuestra tierra. Nosotros escogimos la música". Bad Bunny completó su palmarés con premios a Mejor Álbum de Música Urbana, Mejor Canción Urbana, Mejor Fusión/Interpretación Urbana y Mejor Interpretación de Reguetón.

Los argentinos Ca7riel & Paco Amoroso, nominados por primera vez, se consagraron al vencer en cinco de sus diez nominaciones. Conquistaron, entre otros, el galardón a la Mejor Canción Pop por "El Día del Amigo", uno de los éxitos de su viral Papota. El dúo, que recientemente abrió los conciertos del rapero Kendrick Lamar, también triunfó en varias categorías de video y música alternativa.

El dúo CA7RIEL y Paco Amoroso posan en la sala de prensa con sus premios. (Foto de Michael Tran / AFP)

A pesar de que las miradas estaban puestas en los argentinos y Bad Bunny —quien también competirá en las tres principales categorías de los Premios Grammy en febrero—, la noche de la música latina trajo sorpresas. Palmeras en el Jardín, de Alejandro Sanz, se impuso como Mejor Grabación del Año. "Benito, te lo he robado, perdóname", dijo el español al recibir su galardón.

Otra sorpresa fue el triunfo de Karol G con su "Si antes te hubiera conocido", como Mejor Canción del Año. "Esta categoría estaba llena de gente impresionante", arrancó la colombiana su discurso de agradecimiento. La reguetonera aprovechó la oportunidad para hablar sobre el precio de la fama y el impacto que las críticas tuvieron en su carrera. "Lo único que quedó para mí fue volver a la raíz, volver a la intención y al propósito", expresó. La canción, escrita por Édgar Barrera, también la coronó como Mejor Canción Tropical, dándole dos estatuillas a la artista que llegó con tres nominaciones. El laureado Barrera, quien también llegó con diez nominaciones, se alzó como el Compositor del Año.

La anhelada estatuilla a Mejor Artista Revelación fue para la voz emergente del pop mexicano Paloma Morphy. En las categorías de lengua portuguesa, Liniker, quien hizo historia en 2022 al convertirse en la primera artista trans en llevarse un Grammy Latino, capitalizó tres gramófonos, incluyendo el de Mejor Álbum Pop Contemporáneo Luso que fue para su aclamado Caju.

La gala, conducida por los cantantes Maluma y Roselyn Sánchez, regresó al MGM Grand Garden Arena de Las Vegas después de celebrarse las dos ediciones anteriores en España y Miami. Con actuaciones de la legendaria Gloria Estefan, Naty Peluso, Karol G, Marco Antonio Solís, Liniker, Ca7riel & Paco Amoroso, los reguetoneros Rauw Alejandro y Bad Bunny, el charro Pepe Aguilar, y Los Tigres del Norte —que rindieron un homenaje a los migrantes—, la Academia Latina de la Grabación ofreció una fiesta marcada por la diversidad de generaciones y géneros.