Hallazgo faraónico

Arqueólogos descubren ciudad de 3.400 años posiblemente fundada por Akenatón

El descubrimiento en Kom el-Nugus revela un asentamiento del Imperio Nuevo egipcio que podría haber sido creado durante el reinado del padre de Tutankamón. Un sello con el nombre de su hija Meritatón sugiere la presencia de viñedos reales en esta zona cercana a Alejandría.
Escultura del faraón Akenatón © National Geographic

Un equipo de arqueólogos ha descubierto los restos de una importante ciudad egipcia de 3.400 años de antigüedad en el yacimiento de Kom el-Nugus, situado a unos 40 kilómetros al oeste de Alejandría, en el norte de Egipto. Según revela un reciente estudio publicado en la revista científica Antiquity, este asentamiento del Imperio Nuevo podría haber sido fundado por el controvertido faraón Akenatón, padre de Tutankamón y esposo de Nefertiti.

El hallazgo resulta particularmente significativo, pues los egiptólogos creían que esta zona no había sido habitada hasta épocas posteriores, específicamente durante el período helenístico tras la llegada de los griegos. Sin embargo, los investigadores se toparon con este asentamiento egipcio precisamente mientras estudiaban los vestigios de la ocupación griega en el lugar.

Aunque aún no se ha determinado la extensión exacta del asentamiento, el estudio señala que "la calidad de los restos y su organización planificada en torno a una calle podrían sugerir una ocupación a gran escala". Entre los elementos identificados figura un templo construido por Ramsés II, así como capillas funerarias privadas. La naturaleza de ciertos hallazgos ha llevado a considerar que podría tratarse de un asentamiento militar, lo que explicaría la posible presencia de una muralla fortificada y edificios administrativos.

Uno de los descubrimientos es un sello que lleva el nombre de Meritatón, hija de Akenatón y Nefertiti. "La presencia de este sello probablemente indica la producción de vino perteneciente a una finca real", explican los investigadores. "Los viñedos en las afueras de Egipto estaban probablemente protegidos por los militares y formaban parte de un frente pionero para ocupar esta región hacia el desierto". Este nombre en el sello ha planteado la posibilidad de que el asentamiento se fundara durante el reinado de Akenatón, siendo posteriormente ampliado por Ramsés II.

Parte del nuevo yacimiento recientemente descubierto © Sylvain Dhennin

Akenatón marcó un punto de inflexión en la historia egipcia al imponer el culto exclusivo al dios Atón, desplazando a Amón como deidad principal del panteón egipcio. Esta reforma religiosa, considerada el primer atisbo de monoteísmo en una civilización eminentemente politeísta, le convirtió en el primer reformador religioso documentado históricamente. Su revolución teológica le permitió centralizar el poder en torno a su figura, aunque tras su muerte fue condenado a la Damnatio memoriae (borrado de la memoria), ascendiendo al trono su joven hijo Tutankamón.

Las excavaciones en Kom el-Nugus continúan activamente. Los arqueólogos esperan que los trabajos futuros ayuden a revelar tanto la magnitud real del asentamiento como la fecha exacta de su fundación. Otra incógnita pendiente de resolver es el nombre original con que los antiguos egipcios denominaban a este lugar recién descubierto.