Artes visuales

"Anatomía del espejismo", muestra de María Lyakhovitskaya, se inaugura en BGN/Arte

La artista de origen lituano presenta una colección centrada en la memoria, el paso del tiempo y la idealización del recuerdo. La muestra explora el simbolismo de la flora como una representación del tránsito emocional, utilizando elementos como el agua y la bruma como metáforas de la distorsión que ejerce el pasado sobre la experiencia presente.
María Lyakhovitskaya, "Ahí estaré, en ti. Aquí estás, en mí", 2026. Óleo sobre lienzo. 140 x 70cm. Cortesía

Esta tarde, a las 19:30 horas, se inaugurará la exposición Anatomía del espejismo de María Lyakhovitskaya. La colección propone una introspección sensible sobre el amor y el recuerdo, donde la figura floral emerge como un símbolo del alma en su estado más puro: una revisitación consciente de las experiencias pasadas desde una madurez que reconoce al amor como un espejismo (idealizado y quizás irrepetible, pero persistente en su dimensión interior). Será en la Galería de Arte BGN (Paseo La Peregrina, Augusto Roa Bastos casi España). La entrada es libre y gratuita.

María Lyakhovitskaya, Utopía de un roce, 2026. Óleo sobre lienzo. 200x110cm. Cortesía

El concepto de la muestra se fundamenta en la distorsión visual como recurso narrativo. La obra se percibe como "una mirada a través de un vidrio empañado. La imagen, velada por la niebla y atravesada por gotas que resbalan como lágrimas, nos habla de aquello que ya no se ve con nitidez. Las flores son apenas perceptibles en el rastro de aquella lágrima derramada. Lo que alguna vez fue claro y vibrante, hoy se disuelve en una atmósfera difusa donde las formas apenas persisten como huellas emocionales". En este sentido, las gotas de agua que descienden sobre la composición actúan como memoria en estado líquido, preservando la esencia del objeto mientras reconfiguran su belleza.

Obras de María Lyakhovitskaya. Cortesía

Los recursos ópticos empleados poseen un trasfondo metafórico: "El agua, el vidrio y la bruma son metáforas del tiempo que pone distancia con el pasado y transforma la experiencia en recuerdo. Sin embargo, en esa pérdida de definición, algo esencial permanece intacto. La belleza no desaparece; se reconfigura". Para Lyakhovitskaya, el color y la luz trascienden su función como herramientas técnicas para convertirse en esencias que buscan transmitir la energía que une a los seres y los objetos con la vibración universal.

María Lyakhovitskaya, Piénsame en las flores, 2026. Óleo sobre lienzo. 200x110cm. Cortesía

María Lyakhovitskaya (1995), conocida también como Masha, nació en Lituania y posee ascendencia rusa. Su formación académica se desarrolló en la Academia Rusa de Artes de Florencia y en el Instituto Académico de Pintura, Escultura y Arquitectura Ilya Repin de San Petersburgo. Con una trayectoria que incluye exposiciones individuales y colectivas en Europa, América Latina y Rusia, ha sido distinguida con diversos premios internacionales. Actualmente, reside y produce su obra en la ciudad de Areguá.