121 años del nacimiento de Juan Natalicio González

121 años del nacimiento de Juan Natalicio González

Hoy, 8 de septiembre, se recuerda el nacimiento de Juan Natalicio González (Villarrica, 1897), quien supo compaginar su labor de escritor, periodista y editor con el quehacer político (fue ministro de Hacienda del gobierno de Higinio Morínigo y de Juan Manuel Frutos, y presidente de la República desde el 15 de agosto de 1948 hasta el 30 de enero de 1949; asimismo, desempeñó funciones diplomáticas).

Realizó estudios en su ciudad natal, en cuyo Colegio Nacional fue compañero de Manuel Ortiz Guerrero, Leopoldo Ramos Giménez y Facundo Recalde, figuras destacadas en las letras paraguayas. Desde muy joven ejerció el oficio de periodista de asuntos políticos y literarios en Asunción. Escribió en las páginas de El Liberal y Crónica. Tras afiliarse a la Asociación Nacional Republicana trabajó en los diarios General Caballero y Patria; de este último fue jefe de redacción de 1917 a 1919, tiempo en el que también colaboró en la revista Fígaro. “En realidad había nacido poeta, poeta notable, hondo, poeta nuevo, formado en la escuela de los novísimos maestros de la poesía castellana...”, escribió sobre él en una oportunidad Juan E. O'Leary.

Fundó la Editorial de Indias, con la que publicó sus obras Baladas guaraníes, Solano López y otros ensayos, así como El Paraguay contemporáneo, en coautoría con Pablo Max Ynsfrán; El Paraguay, lo que fue, lo que es y lo que será, de Juan Andrés Gelly, y Los Legionarios, de Juan E. O'Leary. Uno de sus aportes más relevantes al campo editorial fue la creación, en 1920, de Guarania. Revista Americana de Cultura, a través de la cual dio a conocer sus propias producciones y las de figuras como Juan E. O'Leary, López Decoud, Blas Garay, V. Morínigo, G. Enciso Velloso, entre otros. Esta labor le permitió a González vincularse con miembros de la élite intelectual latinoamericana, como Raúl Scalabrini Ortiz, Gabriel del Mazo, Gilberto Freire, Germán Arciniegas, Alfonso Reyes y José Vasconcelos.

Revista Guarania, tercera época, 1942-1943.

La investigadora Andrea Tutte dice sobre la publicación: "... hablar de Guarania es hablar de Natalicio González y de un proyecto cultural y político que encontró en la actividad editorial uno de sus instrumentos más eficaces. La investigadora argentina Fernanda Beigel llama 'editorialismo programático' a esta práctica, común entre los intelectuales latinoamericanos de la primera mitad del siglo XX, que 'se caracteriza por su alto grado de articulación entre la producción cultural y la militancia política. De allí que sus representantes sean a la vez directores de revistas, vendedores de libros, tipógrafos, dirigentes políticos y ensayistas'. La revista Guarania debe entenderse entonces como componente de una estrategia editorial más amplia, que permitió a González proyectarse individualmente en el campo intelectual paraguayo (y más tarde en el americano), desarrollar una carrera política que lo llevó brevemente a la presidencia del país y difundir una concepción esencialista de la 'paraguayidad', con el 'agricultor-soldado' pynandi como arquetipo y el Partido Colorado como único intérprete verdadero".

Pilar Mandujano Jacobo, experta del Centro de Estudios Literarios de la UNAM, escribe sobre la obra de González en la Enciclopedia de la literatura en México: “Los dos tercios de su obra -cuentos, poemas, novelas y ensayos- están dedicados a la afirmación de la nacionalidad paraguaya y a difundir las ideas de la cultura como herramientas de lucha. En su ensayo, Proceso y formación de la cultura paraguaya, hace una auténtica filosofía de su historia, una interpretación científica del sentido de su existencia y de las funciones de las clases campesinas en la política, así como del carácter del pueblo paraguayo. Su arraigado nacionalismo quedó de manifiesto en obras de su autoría como El Estado servidor del hombre libre, El paraguayo en la lucha por su expresión, Cómo se construye una nación y El Paraguay eterno. [...] Cultivó la novela de corte realista, que describe con gran pujanza el ambiente nativo del Paraguay, su privilegiado paisaje y las formas primitivas de vida que caracterizan la existencia de los hombres que habitan sus regiones selváticas. La cualidad más destacada de su novelística, al decir de Salvador de la Cruz, es presentar cuadros de gran viveza y colorido sobre las costumbres guaraníes y los mitos indígenas. Sus relatos y novelas, como El pellejo blanco y La raíz errante, son un testimonio del estado deplorable en que viven las comunidades agrarias de Paraguay, sujetas a la opresión de los poderosos”.

Juan Natalicio González murió en México el 6 de diciembre de 1966, de un ataque cardíaco, el mismo día en que se disponía a regresar al Paraguay. Dejó incompleta una versión sobre la historia de México.