A través de un mensaje dirigido a sus seguidores, sostuvo que comparte la frustración y el sentimiento de abandono que experimentan numerosos ciudadanos frente a un sistema judicial que, según afirmó, responde a intereses de sectores con poder político y económico.
González calificó la decisión como un golpe doloroso y lamentó que se haya cerrado la posibilidad de revertir una medida que considera arbitraria. A pesar de ello, señaló que mantenía expectativas de que existiera una respuesta distinta por parte de la máxima instancia judicial. En su discurso, describió al actual escenario político como un sistema que perjudica constantemente al país y que profundiza la desconfianza ciudadana en las instituciones.
La exparlamentaria sostuvo que las adversidades también pueden convertirse en una oportunidad para fortalecer convicciones y reafirmar compromisos. En ese sentido, expresó que la indignación que siente es compartida por numerosos paraguayos que, a su criterio, continúan resistiendo frente a situaciones que consideran injustas y esperan cambios profundos en la vida política nacional.
Asimismo, aseguró que el fallo no representa el final de su participación en la vida pública y dejó entrever que continuará activa en el escenario político. Incluso evocó una histórica frase asociada a Eva Perón para transmitir un mensaje de perseverancia y eventual regreso, insistiendo en que seguirá acompañando a quienes buscan transformaciones en el país sin importar afiliaciones partidarias.
La resolución judicial que cerró definitivamente el camino para su retorno al Senado fue adoptada por una mayoría de seis votos contra tres. Los ministros César Diesel, Alberto Martínez Simón, Carolina Llanes y Luis María Benítez Riera, junto con los camaristas Miguel Ángel Rodas y Esteban Kriskovich, se pronunciaron por rechazar la acción presentada por González.
Por el contrario, los ministros Manuel Ramírez Candia, Víctor Ríos y Gustavo Santander votaron a favor de hacer lugar al planteamiento y dejar sin efecto la resolución legislativa que, en febrero de 2024, permitió su pérdida de investidura mediante el respaldo de 23 senadores.
La mayoría de la Sala Constitucional ampliada argumentó en una sentencia de 94 páginas que la determinación adoptada por el Senado corresponde exclusivamente al ámbito de competencia del Poder Legislativo y, por lo tanto, no puede ser revisada por la Corte Suprema. Con esta decisión, queda firme la expulsión de Kattya González y se cierra uno de los procesos políticos y judiciales más controvertidos de los últimos años.
